Descubre todo sobre la increíble Tortuga boba

El reptil conocido como la tortuga boba posee diversas denominaciones pero en lo que respecta a su nombre científico como Caretta caretta, además es de hacer notar que esta misma especie lleva por nombre tortuga caguama, cayume, o cabezona,​ siendo clasificada únicamente dentro del género llamado Caretta, es de la familia de los Cheloniidae, y a su vez encaja en la familia más grande de tortugas marinas.

tortuga boba

Historia evolutiva 

Siendo que a pesar de que estas criaturas en la actualidad no se conoce a ciencia cierta a cerca de las pruebas en concreto a cerca de su historia, lo que si se sabe es que al menos veinte y ocho (28)​ las tortugas marinas que se encuentran hoy en la actualidad llegaron a evolucionar lo más posible a través de un mismo ancestro que llego a habitar en la tierra y que resulta según los expertos ser la especie común a todas.

Aunque hoy en día se desconoce si la referida criatura llegó a existir en la este periodo Cretácico, el mismo llegó a encontrarse dentro de la más vieja rama de los Cheloniidae, siendo que esta aparición se llegó a estimar que fue más o menos hace cuarenta (40) millones de años atrás.​

Siendo así que se estima que hace un alrededor de tres (3) millones de años, específicamente en la etapa llamada Plioceno, lo que era antes parte de lo que se conoce como América Central llegó a surgir de las profundidades del mar, trayendo como consecuencia el apartado de las corrientes marinas entre lo que es el mar Atlántico y el océano Indo-Pacífico.

Ahora bien, la variación de las llamadas corrientes del océano llegó a dar resultado, que a su vez repercutió en los cambios climáticos tanto en los mares como en la tierra, siendo que la misma se adentró en lo que se conoció como ciclo glacial.

Pero a consecuencia de todo esto existió la proliferación de agua muy fría, casi congelada donde al fin y al cabo fue una respuesta bastante positiva ya que la misma daba una luz de esperanza en cuanto al desarrollo de la vida silvestre, además de disminuir los niveles de temperatura del agua, es aquí donde en ciertas zonas se llegaron a formar especies de murallas de agua fría cuyo fin fue el de imposibilitar que las tortugas migraran a otros lugares.

Siendo así que esta situación dio como resultado el aislamiento entero de las poblaciones de tortugas que se encontraban en el océano Atlántico y alrededor de océano Pacífico.​ Se ha llegado a conocer que en la época de la Edad de Hielo que fue la más cercana las costas de lo que respecta América del Norte llegaron a ser bastante frías para que las tortuga hembras de la especie lograra depositar los huevos.

Es por ello que ciertamente y a medida que la temperatura de tierra empezó a subir y a su vez calentarse, la mayoría de la especies de tortugas, entre ellas las cabezonas llegaron a expandirse  hacia zonas como el norte, y de igual forma a poblar las playas de estos mismos territorios ubicados al norte.

De igual forma llegaron a establecer su lugar de anidación en zonas bastante tropicales hoy día calurosos y mayoritariamente a temperaturas altas, generalmente en lugares como Carolina del Norte, incluso han llegado a establecerse en el norte de la Florida, estas tortugas revisten una particularidad y es que esta población de tortugas bobas llega a ser genéticamente distinta de las especies que se encuentran al sur del estado de la Florida.​

Pues bien, como se mencionó con anterioridad estas diferentes comunidades de tortugas cabezonas si bien es cierto que pertenecen a la misma familia existe una distinción muy sustancial a nivel de genética, además de poseer ciertamente características un tanto especiales que más adelante se mencionarán. (ver artículo: La Microbiología)

Características 

Entre las características que se pueden mencionar acerca de la llamada tortuga boba, o también conocida como tortuga cabezona, es que esta especie de tortuga marina por lo general suele vivir gran la mayor parte de su vida en la profundidad del mar, aunque es importante destacar que la única en subir a la superficie es la hembra pero lo hace con una sola finalidad y es la de depositar sus huevos en la arena.

Una característica no tan favorecedora de estas criaturas es que en la actualidad estos reptiles se llegan a reproducir con una lentitud bastante desfavorable, ya que esta es la causa principal de que estos reptiles se encuentren lamentablemente dentro de la lista de especies en peligro de extinción.

La tortuga boba se encuentra dentro de la pequeña gama de tortugas marinas que llegan a medir prominentes longitudes y que habitan en la actualidad la tierra tras estar localizadas en la mayoría de los océanos que actualmente existen.

Estos reptiles llamados tortugas bobas llegan a medir un alrededor de noventa (90) centímetros desde el hocico hasta la cola, esta parte es medida de largo a largo, mientras que su peso es de alrededor de los ciento treinta y cinco (135) kilogramos.

Sin embargo, de igual forma se llegaron a tener avistamientos de unos ejemplares con una prominente longitud, siendo que los mismos llegaban a medir un alrededor de doscientos trece (213) centímetros, en conjunción de un peso corporal de unos quinientos cuarenta y cinco (545) kilogramos.

En cuanto a la pigmentación o coloración de sus escamas varía, se puede presentar un color amarillo hasta tortugas con un color marrón bastante claro, pero en cuanto a su caparazón por lo general es de un color marrón oscuro tildando a rojizo.

Una de las características que llegan a diferenciar entre un tortuga hembra de una tortuga boba macho es que aunque no se crea una obvia razón y es que en el caso de la tortugas machos estas mismas poseen colas con grosor más notorio y además de que sus plastrones suelen ser mucho más precarios que el de las hembras de la especie.

En este tipo de especies no existe lo que se llama diformismo a nivel sexual, es decir, esa diferencia en cuanto a tamaño, color, o peso en lo que se refiere a las hembras o machos de una especie en este caso a las tortugas bobas.

Estas tortugas hacen honor a su nombre; siendo así que las mismas como es de recordar poseen la denominación de tortugas cabezonas por su prominente cabeza, además de tener una mandíbula bastante consistente y todo gracias a que con ella pueden cazar alimentos con una cáscara bastante resistente tales como los caracoles que se encuentren en el mar o algunos cangrejos de menor tamaño.

En cuanto a las características especiales a las que se hacía mención hay que poner de ejemplo a las especies que se encuentran ubicadas en el Mediterráneo, siendo que ellas suelen ser un poco más pequeñas que el promedio de tortugas bobas que se encuentran establecidas en el océano Atlántico.

Otro ejemplo es el da las tortugas bobas que se encuentran en el Atlántico Norte y que llegan a recorrer la zona del Mediterráneo, siendo que estas son sucesoras de las tortugas que llegaron a colonizar lo que es Sudáfrica hoy en día, esto se sabe porque los genes que se encontraban en estas tortugas sudafricanas aún persisten en la anatomía de las comunidades en la actualidad.

Siendo que la tortuga boba hembra por lo general posee un bajo promedio de reproducción; estimándose un promedio de cuatro (4) asentamientos de huevos y a partir de aquí llega a transcurrir un periodo de dos (2) a tres (3) años mediante el cual no ponen más huevos. Ahora bien, lo maravilloso de estas criaturas es que llegan a vivir hasta sesenta y siete años, pero alcanzan la madurez a partir de los diecisiete (17) hasta los treinta y tres (33) años.

Origen del nombre de la tortuga boba

La primera persona que llegó a darle el primer nombre a este reptil fue Carolus Linnaeus, científico botánico y zoólogo, donde su denominación fue de Testudo caretta, bautizado en el año de 1758.

Pero en el transcurso de los dos siglos que llegaron a ser subsiguientes llego a bautizarse a esta criatura con unos nuevos treinta y cinco nombres, dentro de los cuales llegó a figurar el nombre de caretta caretta, llego a ser propuesto por el zoólogo Noruego Leonhard Stejneger para el año de 1902.​

Sin embargo, es importante destacar que la denominación común  de “cabezona” es lo que más llega a parecerse al volumen de su cabeza ya que la misma suele ser respectivamente enorme en este reptil.

Ahora bien la tortuga boba llega a encontrarse dentro de la familia de los Cheloniidae, siendo así que esta misma  incluye todas las tortugas que se encuentran en el mar con la salvedad de la tortuga laúd. ​Esta clasificación donde entra la Caretta caretta por lo general suele ser objeto de discusión entre los científicos, aunque la gran mayoría de ellos la consideran como una especie polimórfica.

Este polimorfismo se debe a que este reptil a diferencia de otras especies según diversos estudios llega a presentar en su genética un tipo molecular donde se pudo ratificar que esta especie posee un híbrido entre la Caretta caretta, la llamada tortuga carey, bastarda, y dentro de todo este hibridismo la tortuga verde.

Aunque ciertamente en la actualidad no se ha podido determinar con certeza el valor que posee esta combinación de la naturaleza, ya que ciertamente se han llegado a saber a cerca de la existencia de una información que corresponde a la segunda generación de estas especies, llegando a insinuar que estas tortugas híbridas son bastante fértiles.

Hábitat

La llamada caretta caretta y como ya es de saber por lo general suele pasar buena parte de su vida en las aguas del mar, además de recorrer grandes océanos, es por ello que no es de impresionar que este reptil se encuentre en las costas soleadas pero poco profundas de las playas.

Ahora bien esta criatura muy de vez en cuando llega a subir a las costas de las playas, tal es el caso de las cortas pero productivas visitas que realizan las hembras de la especie con el fin de llegar a cavar los pequeños nidos para lograr colocar y depositar sus huevos en la arena.

En el caso de los bebés de estas tortugas bobas llegan a encontrarse en los mantos que llegan a encontrase en la superficie flotando junto con las llamadas algas Sargassum.

Es por ello al llegar a la etapa de su juventud estas tortugas bobas suelen compartir su medio ambiente con una especie de alga llamada Sargassum, que por lo general suele ser de color marrón muy clara o incluso de una tonalidad verdusca bastante opaca y además de esto llegan a crecer considerablemente, junto con una gama de macro organismos donde suelen aprovechar para alimentarse estas especies.

En este manto de Sargassum por otro lado suelen habitar aproximadamente un número mayor de cien (100) criaturas de estos pequeños animales, siendo que todas en conjunto llegan a formar distintas formaciones de presas para la tortuga boba joven poder nutrirse y aprovechar.

Entre las diversas criaturas que suelen llegar a subsistir en este medio nos encontramos a las pequeñas hormigas, así como a las moscas, saltamontes, dado que los mismos son llevados por el viento hacia estas partes poco profundas de la costa.

Entre otras criaturas que frecuentemente se encuentran en el manto de Sargassum compartiendo este hábitat se llegan a encontrar a los percebes, así como pequeños cangrejo, y hasta huevecillos de peces; pero es importante resaltar que de igual forma en este hábitat se encuentran mamíferos tales como peces.

Cuando llegan a adentrarse en su etapa de jóvenes y hasta encontrarse en la adultez suelen vivir en lo que respecta a lo largo y ancho de la plataforma continental, de igual forma llegan a establecerse en las desembocaduras de las costas que son escasamente hondas. (ver artículo: La Tortuga Marina).

Las tortugas bobas que llegan a establecerse en el Océano Atlántico por lo general En su periodo más avanzado de edad, logra predeterminar la distinción que presenta cada tipo de hábitat. Las tortuga más jóvenes suelen hallarse frecuentando las desembocaduras que resultan ser poco hondas de las costas, siendo que las mismas tienen la vía al mar abierto bastante limitada pero todo esto comparando con las tortugas en su etapa adulta que aún no pueden anidan en la arena.

Lejos de la época donde tienen que llegar a desovar estas tortugas, las mismas llegan a resguardarse en las aguas marinas bajo unos niveles  de temperatura bastante oscilantes, es decir, entre más o menos unos trece punto tres grados centígrados (13,3 °C) y veinte y ocho grados centígrados  (28,0 °C).

Aunque para las hembras que llegan a anidar por lo general los niveles de las temperaturas son cambiantes y llegan a oscilar entre unos veinte y siete grados centígrados (27 °C) y unos veinte y ocho grados centígrados (28 °C) aproximadamente.

Ahora bien, en su viaje por el mar estas criaturas llegan a habitar diversos océanos, entre ellos el Pacífico, el océano Índico y el conocido océano Atlántico, de igual forma llegan a encontrarse en el mar Mediterráneo.

Es por ello que se dice que la tortuga boba llega a tener una división cosmopolita, y que a su vez esta misma especie llega a reproducirse a través de este amplio mapa geográfico, en comparación de la demás tortugas marinas.

La tortuga boba llega a tener su mayor número de agrupación en el conocido océano Atlántico, específicamente en lo que respecta a la extensión de las costas que se encuentran en el sudeste de América del Norte, incluso en las bahías de la ciudad de México. Es importante mencionar que son muy pocas las especies de tortugas bobas que llegan a habitar las costas Atlánticas, así como Europeas incluso las costas Africanas.

Ahora bien, el lugar para que las hembras lleguen a desovar y que en las últimas décadas ha sido la zona más concurrida es en la Florida, con aproximadamente sesenta y siete mil (67.000) nidos de forma anual.

Siguiendo con el tema, las áreas de desove se llegan a ampliar por lo menos hasta el norte de la ciudad de Virginia, incluso llegan a encontrarse en las costas de Brasil.

Se han llegado a detectar tortugas bobas en las llamadas islas de Cabo Verde, y donde los científicos han logrado clasificar el lugar como el único donde las mismas pueden tener un desove bastante revelador, siendo específicamente en el lado oriental del Atlántico, zona que además le brinda a estos reptiles abundante alimento y que llega a ocupar Canadá pasando por allí hasta adentrarse en Brasil.

En cuanto a las poblaciones de tortugas bobas que habitan el Océano Índico, las mismas viven la mayor parte del tiempo en la búsqueda de comida en lo que se refiere a la inmensidad de las costas de lo que es África, así como en la península y el mar Arábigo. ​

Es por ello que en lo que respecta a las costas africanas, las tortugas bobas llegan a anidar a partir de lo que es el llamado el archipiélago de Bazaruto ubicado específicamente en el país de Mozambique hasta lo que es la desembocadura de Santa Lucia específicamente en Sudáfrica.​

Por otro lado, una de las zonas donde se encuentra el mayor desove por parte de las tortugas bobas es en el país de Omán, ubicado de forma adyacente al Océano Índico, en el occidente de Asia, en la costa oriental de la península Arábiga, alojando un aproximado de quince mil (15.000) nidos de estas especies, siendo por número la segunda región donde las tortugas bobas llegan a desovar a nivel mundial.

Ubicándonos en la zona costera de lo que es Australia Occidental, esta representa otra zona para que las tortugas bobas lleguen a desovar bastante importante, con alrededor de unos mil a dos mil (1000 a 2000) nidos que llegan a crearse cada año. ​Ahora en lo que respecta a las tortugas que habitan el océano Pacífico las mismas se suelen encontrar en las partes templadas y a la vez tropicales de las zonas aledañas. ​

En su largo viaje y tras su llegada a las costas de la China Oriental, estas mismas criaturas llegan en la búsqueda de alimentos que se haya a su vez en el mar, de igual forma hacen los mismo en la zona del Pacífico Suroccidental, y de igual forma en lo que respecta a las costas de California.

Existen otras zonas que llegan a calificar de imprescindibles para el desove de las tortugas bobas siendo que estas mismas tierras se llegan a encontrar específicamente en la zona este del país de Australia y otra zona asiática como lo es Japón; en este punto es importante mencionar otro lugar que resulta ser una zona vital no solo para estas especies sino para la gran mayoría de la fauna marina.

Es por todo lo anterior que hay que mencionar a la Enorme Barrera de Coral, siendo que este lugar se encuentra catalogado como una zona de gran relevancia para llevar a cabo el desove, aunque en ciertas ocasiones​ llegan a anidar en países encontrados cerca del océano pacífico como Vanuatu y Tokelau.

Continuando con este tema, las tortugas bobas llegan a recorrer ciertas islas como la denominada Yakushima, siendo esta zona con bastante trascendencia, además de encontrarse dentro de ese rango esta pequeña isla se encuentra a la par con otros tres territorios de desove que han de ser visitados anualmente por las tortugas bobas, científicos calculan que llegan a ocupar un cuarenta por ciento (40 %) del área. (ver artículo: La malaria).

En lo que respecta a los análisis territoriales de la tortuga boba el mismo ha dado como resultado que al menos noventa y cinco por ciento (95 %) de estas congregaciones se llegan a establecer en lo que respecta a las zonas costeras del Pacífico de América, pero antes de llegar aquí estas especies llegan a nacer en las islas aledañas de Japón, específicamente en la zona del Pacífico occidental.

Tras mucho tiempo de análisis se llegó a tener la certeza de que las tortugas bobas estuvieron mucho tiempo realizando viajes con  retorno a lo que hoy en día son la playas ubicadas Japón, y catalogadas como originarias de allí.

Se llegó a decir que la tierra japonesa en principio era su zona natal ya que a pesar de que las mismas superaban las aguas cristalinas de lugares bastante amenos, estas llegaban a encontrarse en las playas donde nacieron.

Un ejemplo de ello, y donde se llegó a descubrir a cerca de esta teoría por primera vez fue a través de una tortuga boba hembra bajo el nombre Adelita, dando como resultado y la certeza a cerca de la existencia de estos famosas travesías, aplicando a esta criatura una especie de dispositivo para poder dar con sus pasos por vía satélite.

Siendo que la misma llego a realizar un viaje de aproximadamente catorce mil quinientos (14.500) kilómetros, siendo que esta ruta estuvo conformada por la zona del Pacífico, específicamente desde el país de México, es por esto que Adelita llegó a ser una de las primeras especies marinas que los científicos llegaron a seguir sus pasos de forma seguida. Este reptil siguió atravesando las corrientes oceánicas, así hasta llegar a su destino final.

Hoy en día se dice que en lo que respecta al mar Mediterráneo, llega a encuadrar como una especie de guardería para los más jóvenes, pero en los meses de primavera y al empezar el verano llega a ser un punto de concentración para las tortugas marinas bobas adultas.

Se estima que por lo menos un cuarenta y cinco por ciento (45%) de las agrupaciones de tortugas bobas jóvenes que se encuentran habitando la zona Mediterránea son naturales del océano Atlántico, aunque esto no es seguro en un cien por ciento (100%).

En cuanto a esta población sus áreas para poder alimentarse se llegan a encontrar primariamente en lo que es el mar de Alborán y Adriático, pero su lugar para desovar es en Grecia, donde se llegaron a calcular al menos tres mil (3.000) nidos de forma anual, aunque se van detectado nidos​ en las playas de Chipre así como en el país de Turquía donde se han vuelto bastante comunes entre ellas para poder desovar. ​

Comportamiento 

Estas especies de reptiles, es decir, acerca de las tortugas bobas se ha llegado a observar que estas criaturas estando bajo cautiverio, así como en estado de vida salvaje llegan a ser más enérgicas en lo que transcurre el día. Siendo que las mismas presentan un comportamiento bastante normal cuando se encuentran bajo la condición de cautividad, entre las que se derivan acciones simples y a su vez fraccionadas entre las que se puede mencionar como descansar en el pozo del terrario e incluso nadar.

En el momento de la siesta la tortuga boba suele extender lo más que puede patas palmeadas de la parte delantera, así de igual forma las patas traseras hasta adoptar un enfoque medianamente de natación. Siendo así que luego de adoptar esta posición llegan a encontrarse inmóviles, sus ojos permanecen abiertos y alerta o incluso medianamente entre cerrados pero siempre manteniéndose advertidos de cualquier situación que ocurra.

Cuando cae la noche, y además de encontrarse estas criaturas bajo cautiverio las mismas pueden llegar a dormir en una sola posición toda la noche hasta que despiertan al día siguiente, es importante saber que las mismas no llegan a levantarse de una vez y abren sus ojos muy lentamente, además de esto les cuesta mucho reaccionar.

Como lo sabe la gran mayoría de la población las tortugas bobas en su estado salvaje pueden llegar a pasar hasta un alrededor del ochenta y cinco por ciento (85 %) de su vida realmente bajo estado de sumersión, siendo que en este punto las tortugas boba macho son mejores buceadores que las hembras de la especie.

Este periodo de tiempo en lo que a sumersión se refiere es de un promedio de quince (15) a treinta (30) minutos consecutivos, pero se han visto casos donde estas tortugas logran estar sumergidas hasta pasado hasta unas cuatro (4) horas como mucho.

El comportamiento tanto de las tortugas jóvenes como adultas llega a ser muy distinta, incluso llega a influir en cuanto a sus técnicas para nadar. Eso por un lado y por otro e en el caso de las tortugas jóvenes donde se llegan a posicionar con sus extremidades delanteras de manera bastante forzada hacia los lados, como rodeando el caparazón, llegando a impulsarse con sus patas traseras.

Pero no siempre llegan a tener este comportamiento ya que tras el paso del tiempo y a medida que las tortugas bobas jóvenes llegan a madurar, su técnica de natación de forma gradual llega a ser sustituida con otra técnica alternativa que llega a ser más notorio en las extremidades tanto posteriores como superiores que por lo general es empleado por las tortugas adultas, y que a su vez llega a depender de forma entera al haber entrado al año de edad.​

Otro factor que llega a afectar el comportamiento de las tortugas bobas son los niveles en la temperatura del agua, llegando a influenciarla de forma directa en su metabolismo, no solo en ella sino en la mayoría de las especies de tortugas marinas que se encuentran tanto en cautiverio como en estado de vida salvaje.

Las​ temperaturas óptimas para las tortugas son de un rango bastante especial, es decir unos trece y quince grados centígrados (13 y 15 °C) siendo que una variación como esta ocasionan la llamada letargia. Es por ello que tan solo con encontrarse bajo unos niveles de temperatura muy bajos, es decir, de un alrededor de diez grados centígrados (10 °C) las mismas llegan a flotar en el agua ya que se sienten molestia por el frío.

En cuanto al comportamiento de las tortugas jóvenes las mismas llegan a ser mucho son más tenaces ante los climas muy frescos y que además de lo mencionado no les llega a afectar de forma tan drástica o por lo menos hasta que los niveles en la temperatura lleguen a descender por lo menos por debajo de al menos los nueves grados centígrados (9 °C).

Bajo su estado de vida salvaje, el comportamiento de estos reptiles suele cambiar si bien cierto que la migración de estas criaturas les permite moldear su comportamiento al frío esta es una ventaja natural que ellas poseen para diferenciar las corrientes oceánicas.​

Por otro lado, cuando los niveles en las temperaturas del agua llegan a aumentar, en la época acorde causan un incremento y a la vez una variación bastante notoria que llega a influir tanto en el metabolismo y como en el ritmo cardíaco de las tortugas bobas.

Al ser algo pacíficas estas tortugas, su rango de temperamento llega a ser cambiante por lo que muchas de ellas se vuelven algo irritables tras encontrarse en aguas bastante templadas, pero no siempre es así ya que las mismas llegan a volverse más estables cuando se encuentran nadando aguas bastante frías.

Es importante hacer notar que en lo que respecta a las hembras de cada especie de tortugas las mismas por lo general no suelen ser agresivas entre sí, es por ello que resulta ser muy extraña esta situación, ya que entre especies marinas que se encuentran cohabitando entre sí no es algo común, ahora bien, este no es precisamente el caso de las tortugas bobas ya que este comportamiento resulta ser natural de ellas.

Este tipo de embestida que se realizan entre ellas resulta ser un tipo de protocolo a nivel progresivo, además de llegar a convertirse en un tipo de postura dando una impresión intimidatoria pero de manera neutral hasta que ellas mismas se encuentran en combate. La razón principal por la que estas tortugas hembras llegan a entrar en conflicto es más que todo por conquistar las zonas para lograr alimentarse.

Hay que identificar que este tipo de combate en realidad se llega a encontrar bajo cuatro (04) etapas.​ En lo que respecta a una primera fase, no existe como tal un tipo de contacto de forma física, sino más que todo es una especie de provocación dadas a través de señales de forma visual.

Una segunda etapa, se llega a dar más que todo por las provocaciones, por medio del careo, e impulsado a su vez por las confrontaciones físicas de manera directa que se llegan a caracterizar más que todo por los movimientos circular que realizan y extendidos.

Este tipo de batalla agresiva empieza de forma muy común cuando cualquiera de las dos tortugas llega y de repente deja de desplazarse en forma circular, afrontándose de manera directa una contra otra, es decir, cada una con su adversario. Ahora bien en lo que respecta a una llamada tercera etapa, las tortugas ya se encuentran batallando, ya que una de ellas muerde a la otra a través de sus feroces mandíbulas.

Siendo así que en la última etapa o mejor conocida como etapa final, finalmente ambos reptiles que se veían involucrados en la batalla se separan, de manera mutua, y a su vez los dos reptiles se dirigen de maneras opuestas nadando, o de otra forma como por ejemplo que una de las tortugas bobas se sienta perseguida por la otra hembra hasta llegar a encontrarse por fuera del área donde se realiza la lucha.

Tenemos eso por un lado y por el otro el nivel de escala de la disputa que se llega a establecer por diversos factores, un ejemplo de ellos viene dado por los balances en las hormonas que llegan a tener para ese momento, así como el nivel de reducción de energía, por supuesto que los resultados que se tenían pensados desde el inicio, más que todo lo anterior la relevancia del sitio.

Ahora ya mencionadas todas estas etapas, también es válido mencionar la posición en que se encuentra la cola de la tortuga boba, antes, durante y finalizando el combate, siendo así que la cola al encontrase de manera vertical, da a demostrar la voluntad de esta tortuga de llevar a elevar los niveles de presión en la confrontación.

Por otro lado está la tortuga boba que presenta una cola enroscada, donde según expertos la misma demuestra tener la intensión de no buscar pelea y dejarse someter.

Siendo que la tortuga boba adopte cualquiera de los dos comportamientos es importante hacer notar que a mayor fuerza de agresividad los niveles en el metabolismo aumentarán y de una u otra forma influirá de manera potencial en su debilitamiento, es por ello que existen altas probabilidades de que la batalla se acreciente y por ende dar como resulta que alguna de las dos tortugas obtenga el tan anhelado acceso a mejores lugares donde poder alimentarse.

Algunos científicos han llegado a observar que los niveles de agresión en las tortugas bobas es considerablemente más elevado que en las tortugas bobas que se encuentran bajo cautiverio. Siendo así que pareciera que las tortugas bobas son especies muy territoriales tanto en el agua como en la arena, siendo que las mismas demuestran comportamientos ofensivos cuando se encuentran de frente a otras tortugas bobas, de igual forma cuando se encuentran cara a cara con otras tortugas marinas.

Depredadores

En este punto resulta importante decir que la llamada tortuga boba, en lo que respeta a lo largo de su vida posee una variedad extendida de animales cazadores, sobre todo a mediados de su prematura infancia.

Estos cazadores natos suelen comerse a los pequeños huevos que son depositados en la arena por las hembras, y siendo así existen otro tipo de depredadores que llegan a atacar y devorar a los pequeños bebés que se desplazan por su ruta apenas nacen para adentrarse al agua.

Entre los depredadores que se pueden llegar a resaltar se destacan las llamadas lombrices oligoquetas, donde se introducen en el sistema nervioso e intestinal de la tortuga haciendo que las mismas se sienta enferma y vaya mermando su salud.

Entre otras de las criaturas que pueden llegar a alimentarse de la tortuga boba siendo muy jóvenes hay que mencionar que se encuentran ciertos insectos aunque resulta difícil de creer ya que entre ellos están los escarabajos, así como los gusanos de moscas, ciertas hormigas que pueden resultar ser bastante amenazantes y que se encuentran en las zonas aledañas a las costas, ciertos parásitos como las larvas de las avispas que suelen acabar con la salud de la tortuga boba poco a poco. (ver artículo: Boa Constrictor).

Hay que hacer mención a las moscas que se posan en sus pequeños caparazones ya que las mismas depositan sus capullos, y en consecuencia hacen que estas pequeñas tortugas sean la fuente de alimentos de las futuras larvas de mosca que van a nacer.

Entre otros de los depredadores que llegan a surgir a lo largo de su existencia hay que mencionar a los cangrejos de grandes pinzas que suelen degollar siendo apenas muy jóvenes, entre otros de los reptiles que se pueden llegar a mencionar y que resultan ser depredadores naturales de la tortuga boba hay que mencionar a las serpientes de todas las especies.

Existen aves como las gaviotas que pueden llegar a cazar las pequeñas tortugas con el fin de poder alimentarse, siendo su alimento preferido ya que estas pequeñas tortugas le apostan proteínas y otros minerales que otras criaturas no son capaces de aportar.

Entre otras de las aves que se puede llegar a mencionar a los cuervos así como los córvidos, de igual forma están los denominados tacuacin o comúnmente conocidas zarigüeyas que se alimentan vorazmente de los neonatos que se extravían en su camino por la arena, los osos, así como las ratas de monte, los pequeños armadillos de nueve bandas, las comadrejas, las mofetas, los denominados  coyotes, zorros rojos, mapaches que por lo general resultan ser especies de mamíferos carnívoras.

Entre otras de las especies que se pueden llegar a mencionar están los gatos domésticos, así como salvajes de menor tamaño que suelen habitar las zonas aledañas, los cerditos de monte que siempre están en la búsqueda de alimento, y entre los que más llega a destacar están los seres humanos.

Siendo este último la especie que más se alimenta de las tortugas bobas tanto al nacer como al encontrarse en su etapa adulta; el ser humano como especie que ha perjudicado en mayor medida a estas especies en los últimos tiempos, y a su vez las ha llevado a su casi extinción.

Ahora bien, de vuelta a su etapa de desove en las playas de donde se encuentre la tortuga boba como ya se sabe migra en ciertas épocas del año solo para hacer los nidos, ahora bien adentrándonos a esta situación las crías llegan a ser atacadas por las minúsculas larvas de insectos.

Entre otras criaturas que llegan a cazar estas tortugas bobas se encuentran los sapos, los lagartos como el dragón de cómodo, aves de rapiña y otras de fragatas. Existen otros depredadores que se encuentran en el océano, que pueden resultar ser una verdadera amenaza, sean en su etapa juvenil y en su etapa de la adultez donde se incluyen a ciertos peces tales como el pez loro.

Entre otras de las criaturas del océano que pueden resultar ser mortiferas se encuentran las morenas, así como las anguilas. Ahora bien, resulta ser muy extraño cuando las tortugas bobas en su etapa adulta son atiborradas ya que en ese momento de sus vidas han alcanzado un tamaño bastante considerable, pero no por ello dejan de ser presas fáciles de otras criaturas.

En relación a la consideración anterior la misma especie puede verse severamente amenazada por otras criaturas tales como los feroces tiburones, orcas y hasta otros animales muy pequeños como la conocida avispa de mar.

En estudios realizados en estas tortugas, específicamente las hembras de la especie llega a estimarse que un cuarenta por ciento (40%) al llegar a las playas a anidar las mismas presentaban heridas bastante notorias pero que se estima que llegaron a ser provocadas por el amedrentamiento y la violencia de las orcas que buscaban alimentarse de ellas.

Uno de los depredadores que pueden llegar a tener las hembras que llegan a las playas a desovar la superan en numero dado que es un insecto llamadas las moscas de la carne, así como los mosquitos que poseen sus criaderos en los charcos que se han cerca de las playas producto de la humedad, así como existen otros depredadores como los llamados perros salvajes que por lo general merodean las zonas donde llegan a desovar. ​

En el caso de países como Australia, y tras la llegada consigo de el zorro rojo en la época de la colonización, por parte de los colonos que provenían de Inglaterra durante todo el siglo XIX, dio paso  a una bruzca disminución y bastante influyente en el número de estas increíbles tortugas bobas o conocida también como caretta caretta.

Tras el paso del tiempo y en lo que respecta a lo que fue la época de 1970, el alto consumo de estos codiciados huevos de tortuga llegó a mermar hasta un noventa y cinco por ciento (95 %) y en general  todos los nidos que se estudiaban llegó a establecerse una línea en lo que se refiere a las playas Australianas y el camino que tenían que llegar a recorrer lejos de los depredadores.

Dando un resultado bastante positivo, a través de las diversas organizaciones donde hasta el momento se ha podido lograr una considerable disminución en pro de ayudarlas, siendo una de ellas bastante agresiva con el fin de eliminar a los zorros rojos que se alojan muy cerca de las playas Australianas, pero esto fue hacia la época de 1980 y 1990.

Aunque se ha estimado que esta campaña contra los zorros rojos puede llegar a extenderse por lo menos hasta el año 2020, es por ello que las poblaciones de tortugas bobas llegaron a incrementar y hasta lograr alcanzar una recuperación casi por completo tras tener estas pérdidas tan drásticamente.​

En las zonas aledañas de los Estados Unidos de América, el depredador natural de estas creaturas tal y como lo es el mapache, llegan por lo general a destruir los lugares de anidación, dañandolos de gravedad, siendo así que en ciertos lugares como las playas de la Florida se llegaron a registrar un numero de tasas de mortalidad al cien por ciento (100 %) en relación a la mayoría de las puestas que llegaron a establecerse en tan solo una temporada de desove.

Siendo estas las razones de que los mapaches hayan migrado de manera considerable hacia las ciudades y en gran número de poblaciones que llegaron a prosperar en este tipo de localidades.

Tras grandes esfuerzos para lograr proteger los diversos lugares de anidación las personas encargadas de esta laboriosa tarea, por lo general llegan a cubrir a través de mallas de metal las playas ayudando a reducir el número de depredadores y a su vez reduciendo de manera significativa la influencia que tienen estos depredadores de pequeños huevecillos de tortugas bobas.

En ciudades como Bald Head Island ubicada en el estado de Carolina del Norte, las personas emplean cajas construidas con alambre que llegan a envolver los nidos que cavan las tortugas bobas cuando van a desovar en la playa con el fin de evitar que lleguen a ser violentados por los zorros rojos junto con otras especies depredadoras.

La desventaja de esa situación se encuentra relacionada con la protección con acero que es empleada y que llega a entorpecer en el avance normal de las tortugas bobas recién nacidas distrayéndolas debido a lo brillante que resulta este tipo de alambre, y de igual forma cuando se encuentran navegando en el mar inhiben su capacidad de pilotar de manera correcta.

Esta preocupación ha dado como resultado que muchos de los encargados busquen un sustituto para eliminar estas circunstancias siendo que los mismos hacen el mejor de los esfuerzos para llegar a un material que realmente no sea magnético y que a su vez evite que las criaturas depredadoras rompan la barrera.

Enfermedades y parásitos

En lo que respecta a los parásitos que pueden afectar a las tortugas bobas, hay que mencionar a las bacterias que resultan ser bastante mortíferas como las llamadas Pseudomonas que producen infecciones y que afectan gravemente a los pulmones a la vía sanguínea y en ciertas ocasiones al corazón.

Tenemos a la Salmonella que de igual forma llega a aquejar a las crías y a los pequeños huevecillos. De igual forma hay que hacer especial mención a los hongos, entre ellos se encuentra la llamada Penicillium o mejor conocida como hongo verde o de tonalidad azulada, que llegan a afectar los nidos de las tortugas en la arena, así como a las tortugas bobas en su etapa juvenil pero a este nivel es producto de las cloaca que desembocan en el mar contaminando a estas creaturas.

Ahora en cuanto a las enfermedades que la llegan a afectar y que resulta ser bastante común en estas tortugas es la llamada fibropapilomatosis, siendo ésta producto de un virus calificado entre los herpes, pero puede que se desarrolle y prolifere en forma de tumor tanto interno como externo.

Tras crearse este tipo de tumores en el cuerpo de las tortugas bobas, los mismos llegan a afectar su actuación de forma bastante brusca incluso se sabe que este tumor puede llegar a dejar ciega a la tortuga boba de manera permanente.​

Entre otros de los parásitos que llegan a afectar en mayor medida a la tortuga boba se encuentra a los Trematodos que son una especie de gusanos planos pertenecientes a la familia Spirorchiidae que se llegan a alojar en los tejidos internos de la tortuga boba, incluso llega a habitar y afectar los órganos que son muy valiosos como el cerebro, el corazón incluso en el hígado.

Este tipo de infecciones por los parásitos trematodos puede llegar a ser bastante agotador para las tortugas bobas, siendo que este mismo padecimiento puede provocar lesiones e inflamar ciertas zonas del cuerpo de las mismas, un ejemplo certero a cerca de esto puede llegar causar lo que se llama endocarditis enfermedad que se produce en las válvulas del corazón e incluso hasta padecimientos a nivel neurológico.

En cuanto a los parásitos llamados nematodos que llegan a afectar gravemente a la tortuga boba existe uno en específico que suele ser común y que lleva por nombre Angiostoma Carettae conocida como la primera en la especie de nematodos que llegan a alojarse y por tanto afectar de forma severa a la tortuga boba,​ ocasionándole lesiones a nivel respiratorio.

Por último pero no menos importante es que específicamente treinta y siete (37) especies de algas, llegan a habitar y adherirse en el caparazón de estas tortugas, siendo que estas plantas parásitas incrementan el roce con el agua salada, brindándoles cierto tipo de camuflaje. (ver artículo: El zika).

Alimentación 

Este tipo de Tortuga por lo general suelen ser omnívoras, es decir, que esta composición se basa en ciertos, anélidos, así como insectos y moluscos. Ahora bien entre su alimento primordial llegan a calificar los invertebrados bentónicos siendo los mismos organismos que se hayan en el fondo del mar y que se encuentran adheridos.

También se alimentan de gastrópodos, un ejemplo de ello son los moluscos que poseen una concha bastante consistente, bivalvos como las conchas de mar y los crustáceos como las langostas o camarones, se alimentan de esponjas marinas, así como de corales, y anémonas de mar.

Entre su dieta se puede agregar a los cefalópodos, como pequeños pulpos, los erizos de mar que se encuentran adheridos y algunas veces escondidos entre los corales, pepinos de mar, así como las estrellas de mar, y huevos de peces.

Cuando las tortugas bobas son recién nacidas suelen alimentarse de insectos y algunas algas flotantes; en su época de migración por la aguas saladas del a través del mar su dieta es en base de medusas, calamares, e incluso huevecillos que se encuentran flotando en la superficie.​

Su fuerte mandíbula es utilizada como un instrumento bastante efectivo para lograr desarmar a sus presas al punto de que sus extremidades anteriores, sirven como garras para llegar a manejar a estos alimentos, y a su vez los trozos son llevados a la boca de la tortuga.

Reproducción 

En un primer momento la tortuga boba coloca los huevos en la arena de las playas por las hembras, eso sí un poco alejado de las marea altas que puedan llegar a emerger. Ahora bien, en cuanto al género de los embriones que están por formarse se llega a establecer por medio de los niveles en la temperatura de los nidos excavados por la hembra.

La tortuga hembra regresa a las costas de la playa de donde nacieron con el fin de depositar los huevos, llegando a durar por lo menos entre unos doce y diecisiete (12-17) días. La misma al salir del mar y estar en la arena empieza a raspar la superficie con el fin de formar un agujero con sus patas traseras.

Luego de haber excavado deposita los huevos y finalmente los vuelve a cubrir con arena para adentrarse nuevamente al mar. La tortuga boba posee un estimado de al menos setenta (70) huevos para ser depositados en la arena.

Por lo general los niveles en las temperaturas de incubación llegan fluctuar entre los veinte y seis grados centígrados (26 °C) y treinta y dos grados centígrados (32 °C). Es de creer que si la temperatura de los huevos incubando es de treinta y dos grados centígrados (32 °C) la totalidad llegan a ser hembras.

En cambio si los huevecillos que se encuentran incubando están a una temperatura de veinte y ocho grados centígrados (28 °C) los mismos llegan a convertirse en tortugas macho. Si existe una temperatura para incubar los huevos de treinta grados centígrados (30 °C) da como resultado un equilibrio entre las crías.

Tras estudios realizados a estas tortugas se sabe que los huevos que se encuentran en lugares céntricos del nido suelen ser más prominentes, por lo tanto llegan a desarrollarse con mayor velocidad y es notorio desde el primer día en que llegan a eclosionar ya que son más veloces.​

El periodo de incubación es de unos ochenta (80) días, siendo que las mismas crías llegan a excavar hasta llegar a la superficie, este proceso ocurre en la noche, ya que esta oscuridad genera una oportunidad de sobrevivencia y por otro lado evita los números en los niveles altos en las temperaturas que se encuentran en el transcurso del día en la playa.

Es un evento realmente hermoso, ya que los bebés se encaminan directamente al océano, guiados por el reflejo que se genera en el mar producto de las estrellas o la luna. Estos neonatos de tortugas bobas llegan a medir aproximadamente unos cuatro punto seis (4,6) centímetros y un peso de veinte (20) gramos.

Esta tortugas al llegar a su etapa adulta suelen migrar, es por ello que al enfriarse las aguas del océano estas tortugas saben que deben dirigirse a lugares más templados, pero en el caso de esta tortuga llegan a poseer un instinto de hibernación que se suele emplear en las épocas más frías, llegando se sumergirse hasta por unas siete (07) horas seguidas, llegando a emerger sólo siete (07) minutos con el fin de poder respirar.

Siendo este mecanismo considerado el más largo en comparación a cualquier vertebrado que habite el lecho marino, al emigrar utilizan su visión e instinto magnético, de manera combinada, además de esto emplean una velocidad de un alrededor de un (1,0) kilómetro por hora.​ La esperanza de vida de estos reptiles es de hasta unos sesenta y siete (67) años.

Las tortugas bobas hembra se llegan a reproducir por primera vez entre un rango de edad de diecisiete (17) y treinta y tres (33) años, siendo que este ritual puede perdurar hasta unas seis (06) semanas, es aquí donde los machos llegan a morder a la hembra en las aletas, pero según estudios científicos explican que la razón es porque las hembras generan feromónas para asegurarle al macho su capacidad reproductiva.

Previo al apareamiento, el macho gira en círculos, siendo que la hembra hace lo mismo y pareciera que se estuvieran reproduciéndose. Al tener pretendientes la hembra tortuga boba permite que los machos batallen entre sí. Tras diversas batallas el ganador se aparea con la hembra. (ver artículo: Tortuga Estrellada).

En peligro de extinción

La tortuga boba llega a ser calificada como una especie que se encuentra bajo cierta vulnerabilidad, y esto se debe a que la llamada Unión Internacional para Conservar la Naturaleza ha estimado que los medios que se emplean para la pesca y que se encuentran prohibidas llegan a ser las responsables de la cantidad de tortugas que llegan a desfallecer.

Otra de las causas por las que estas tortugas se encuentran en peligro de extinción se debe a que las mismas se llegan a asfixiar en las redes de arrastre que poseen los buques para pescar, siendo que esta misma actividad llega a disminuir la mortalidad de estas criaturas.

Otro de los factores por los que estas criaturas se encuentra en peligro de extinción es por la merma en la extensión de las playas para que la tortuga pueda desovar de manera adecuada, así como la agregación de sus depredadores naturales llegando a perturbar el equilibrio en sus poblaciones.

Es por esto que muchos conservacionistas hacen su mayor esfuerzo para lograr que perduren estos reptiles, siendo que varias cooperativas a nivel internacional, han ayudado a que estas especie al llegar a tierra firme se sientan seguras al momento de elegir el lugar donde anidar.

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