Mamba negra: característica, hábitat, alimentación y más

La mamba negra, nativa del continente africano, es considerada  una de las serpientes venenosas más mortíferas del mundo. La invasión a su hábitat ha generado desagradables encuentros con el hombre, que arrojan miles de víctimas anuales.

Esta maravilla del reino animal posee un veneno que representa la esperanza para la mejoría de ciertas enfermedades y dolencias. Continua leyendo este articulo y conoce todo sobre la mamba negra, tan peligrosa como interesante.

¿Qué es la mamba negra?

Esta serpiente de la familia Elapidae, es una de las cuatro especies de mambas que existen y puede vivir un poco más de una década; de origen africano este reptil es delgado, ágil y esquivo, con hábitos diurnos y una peculiar costumbre de retornar al mismo lugar para dormir cada noche.

Aunque prefiere resguardarse en huecos, madrigueras desocupadas, troncos secos y en las grietas de las rocas, también puede verse en las ramas de los árboles, siendo muy posesiva con su territorio. La mamba negra que suele ser el nombre común de esta serpiente, es tímida hasta que se siente amenazada,  demostrando en ese caso un carácter bastante agresivo.

La mamba negra está rodeada de muchas historia y cuentos que en innumerables ocasiones exageran sus atributos, sin embargo no se puede negar que en muchos casos este temible reptil tiene bien ganada su reputación. (Ver articulo: Reptiles)

Hay que resaltar que es una de las serpientes más peligrosas del mundo por la toxicidad de su veneno, pero no por su naturaleza agresiva, este reptil suele huir del hombre, es tímido y esquivo, aunque si se siente perseguido y apunto de ser atrapado es natural que emita señales de advertencia y luego si es preciso ataque.

Por otro lado es bastante rápida, de hecho es una de las serpientes más veloces del planeta, pero generalmente es para huir y no para atacar, como muchas historias relatan.

Nombre científico

Dendroaspis polylepis: una de las cuatro especies del género dendroaspis que en español es serpiente de árbol y polylepis compuesta por dos términos griegos, poly que se traduce como muchas y letis que significa láminas. 

Nombre asignado por Albrecht Carl Ludwig Gotthilf Günther en 1864. Zoólogo nacido en Alemania y naturalizado británico, se desempeñó como el director en el área de su especialidad en el Museo de Historia Natural de Londres, dedicado al estudio de los peces, reptiles y anfibios.

Subespecies de la Dendroaspis polylepis

Se consideran sub-especies:

  • Dendroaspis  polylepis polylepis
  • Dendroaspis  polylepis antinori

La sub-especie Dendroaspis  polylepis antinori puede encontrarse en Anseba en la zona oeste de Eritrea, sin embargo aunque suelen ser reconocidas y citadas en Etiopía, Eritrea y Somalia, muchos herpetólogos no aceptan la validez de la especie. Por lo que en algunas fuentes se afirma que solo existe una única especie o  monotípico, y en otras es totalmente válida.

Taxonomía

Como muchas otras especies organizadas y agrupadas según sus características, la mamba negra está clasificada dentro de los siguientes grupos de organismos:

Reino: Animalia (animal)

Filo: Chordata o Cordados (con cuerda)

Clase: Reptilia (reptiles)

Orden: Squamata (escamosos)

Familia: Elapidae (elápidos)

Género: Dendroaspis

Características

La mamba negra tiene una serie de distinciones que la hacen particular, rodeada de cuentos e historias exageradas, los africanos suelen extremar su poder; aunque es innegable que esta serpiente posee un veneno mortal, que la coloca en las listas de las serpientes venenosas más peligrosa del planeta. Algunas de los aspectos que la caracterizan son:

  • Su cabeza posee forma rectangular.
  • Posee  ojos grandes y pupila de forma redondeada.
  • Sus escamas en la parte superior suelen ser de tonos verde oliva, marrón y también de gris claro a oscuro. En la parte inferior o vientre es de color amarillo crema, que algunas veces presenta manchas.
  • El interior de su boca puede variar entre gris oscuro y negro azulado
  • Cuenta con dos colmillos huecos en su interior, que se ubican en la parte delantera de la boca, fijos en el hueso maxilar. Con estos inyecta el veneno proveniente de unas glándulas que se ubican detrás de la mandíbula. En el suelo de la boca existen dos orificios, donde calzan o se guardan los colmillos cuando la mamba cierra la boca.
  • Es un reptil bastante veloz, puede deslizarse con mucha rapidez y alcanzar velocidades de hasta veinte kilómetros por hora, cuando no son distancias tan largas y se encuentran huyendo de algún peligro.
  • Es el espécimen africano venenoso más largo, este ofidio puede llegar a medir más de cuatro metros, sin embargo el tamaño promedio es de dos metros y medio. Su cuerpo es  delgado lo que también le permite ser ágil, su peso generalmente no sobrepasa los dos kilos. (Ver articulo: Boa constrictor)

  • Este reptil generalmente intentara escapar si percibe intrusos, sin embargo cuando se siente atrapada, suele levantar la cabeza y erguir casi una tercera parte de su cuerpo, representando una imagen bastante amenazante. Luego procede a abrir la boca y sisear, como una señal de advertencia aterradora que generalmente haría desistir a quien la acosa.
  • La mamba negra ataca cuando la amenaza persiste aun después de su advertencia. Este ofidio muerde muchas veces, liberando en cada mordida una cantidad de veneno considerable, que suele afectar directamente el corazón y el sistema nervioso de la víctima.
  • Esta serpiente no vive en zonas desérticas, su hábitat favorito es aquel que combina árboles y pasto. Sus hábitos son diurnos, es decir están activas durante las horas del día (cazando,  alimentándose, tomando baños de sol en las ramas de los árboles, etc.) y duermen en el mismo refugio todas las noches.
  • En casos muy inusuales se les observa acompañadas, ya sea en pares o grupos reducidos, sin embargo es una serpiente bastante tímida.

Alimentación

Las mambas negras son carnívoras, su dieta incluye mamíferos pequeños, lagartos, aves e inusualmente alguna serpiente. La manera de cazar de estas serpientes depende de la presa y el tamaño de la misma.

Por ejemplo, para las presas más grandes el método consiste en morder a su presa, inyectarle una cierta cantidad de veneno, si es necesario la muerde en varias oportunidades y posteriormente dejarla libre. Al cabo de unos minutos de seguir a su víctima, la presa muere rápidamente y ella procede a consumirla.

Cuando se trata de aves y animales de diminuto tamaño los muerde, pero los mantiene sujetos para evitar que se les escape y los pierda de vista. Es muy común que la mamba negra coma animales cuatro veces más grandes que su cabeza, pues su mandíbula tiene mucha flexibilidad y se disloca para adaptarse al tamaño del alimento.

Su proceso de digestión es muy rápido, dependiendo del tamaño de la presa puede tardar hasta ocho horas. Esto se debe a la eficiencia y potencia de su sistema digestivo, además de la presencia de ciertos enzimas en la saliva y el veneno que inician el proceso de digerir la presa apenas la traga, sin necesidad de que llegue a su estómago.

Es una cazadora muy activa y se alimenta con frecuencia, pero solo en horas del día.

Hábitat y distribución de la mamba negra

La mamba negra desarrolla su vida en zonas que no suelen superar los mil quinientos metros sobre el nivel del mar (poca altitud) y se adapta muy bien a las zonas de:

-Sabanas: propias de las zonas tropicales, este conjunto de ecosistemas se ubican en zonas de África, Asia, Australia y América del Sur. En el continente africano ocupa la zona central y presenta temperaturas que oscilan entre los veinte y veinticinco grados centígrados, presentando dos estaciones bien marcadas. La vegetación predominante es herbácea, existiendo algunos árboles  dispersos.

-Bosques ribereños: ubicado en una el área  central del continente africano, son aquellas zonas cerca de los márgenes de los ríos, arroyos o corrientes de agua natural donde las formaciones de árboles son frondosas y abundantes con un clima tropical de temperatura por encima de los veinticinco grados, con estación seca que puede durar más de cuatro meses. Generalmente albergan a grandes cantidades de animales de todo tipo.

La serpiente frecuenta zonas donde existan colinas rocosas (acantilados,picos de montañas, etc) y árboles grandes, aunque se puede visualizar en algunos pastizales, arbustos, etc.

También suele desplazarse frecuentemente por el suelo y tener su refugio a esta altura, pero no debe descartar nunca su presencia en algunas ramas de los árboles de estas zonas, pues se considera una especie arbórea. Acostumbran a tomar el sol en las ramas muy temprano, antes de iniciar la cacería.

La Dendroaspis polylepis o mamba negra está repartida en muchas áreas del continente africano, entre las que se enumeran:

  • Angola
  • Botswana
  •  Burkina Faso
  •  República Centroafricana
  •  Eritrea
  •  Senegal
  •  Guinea (Conakry)
  •  Guinea-Bissau
  •  Camerún
  •  Etiopía
  • Costa de Marfil
  • Kenia
  •  Malawi
  • Mozambique
  • Namibia
  • República de Sudáfrica
  • Somalia
  •  Swazilandia
  •  Tanzania
  • Uganda
  • República Democrática del Congo
  •  Zambia
  •  Zimbabwe

Reproducción

La mamba negra suelen aparearse anualmente, es decir una sola vez por año, en la estación de primavera o verano por la calidez del clima. Cuando la hembra está dispuesta los machos viene en su búsqueda, presentándose luchas por la preferencia de la misma, lo que representa una época peligrosa, con elevados niveles de agresividad entre ellas y hacia los extraños.

Es muy común que los machos rivales se enfrenten en fuertes luchas basadas en forcejeo constante, pero para sorpresa de muchos, no suelen morderse. Generalmente intentan someterse entrelazando sus largas figuras y levantando su cuerpo del suelo, similar a la postura que adoptan para advertir a los enemigos de un posible ataque. Este tipo de batallas suele confundirse con el proceso de apareamiento y pueden durar desde unos cuantos minutos hasta varias horas.

Las hembras de esta raza son selectivas cuando de hallar pareja se trata, pues ellas deciden con quien aparearse, sin embargo se desconoce cuáles son las razones por las que unos machos son descartados.

El proceso de apareamiento y cópula es breve, luego la actitud agresiva en extremo de la hembra, le indica al macho que llegó el momento de apartarse con rapidez. Después del apareamiento la hembra no permite que el macho esté cerca de ella.

La fertilización en esta serpiente es lo que se conoce como la fecundación interna, esto quiere decir que el órgano reproductor del macho se introduce en el cuerpo de la hembra para llevar a cabo el proceso.

La mamba negra suele poner entre seis y veinticinco huevos, que depositan en zonas donde se concentre el calor como huecos o madrigueras abandonadas, pues el proceso de incubación depende estrictamente de la temperatura ambiental, ya que permanecerán solos de ahí en adelante.

Para ser más claros, la mamba negra no se encarga de los huevos o crías, por lo tanto estas deben cuidarse solas desde la eclosión del huevo. Esta es la principal causa por la que un número reducido de crías de mamba no sobreviven a las primeras semanas de vida, suelen ser presas de los depredadores de la zona por no tener la habilidad suficiente para mantenerse a salvo. Se estima que solo sobreviven unas tres o cuatro crías, sin embargo asegurar eso es un poco difícil.

Al nacer, miden aproximadamente unos cuarenta centímetros de largo, mudan la piel a los pocos días y son independientes cazando y alimentándose por sí mismas. Es importante señalar que aun estando recién nacidas y carente de algunas habilidades que le permitan sobrevivir, las crías son venenosas, es decir son tan letales como los adultos, pero sin la agresividad que los caracteriza para morder. (Ver articulo: Reproducción de los reptiles)

Amenazas

Esta especie de mamba no se encuentra actualmente bajo amenaza de extinción, por lo que no está incluida en lo que llaman estado de conservación especial. Sin embargo siempre existen algunas amenazas que la afectan y que por lo general incluye al ser humano.

Como ocurre con otras especies la pérdida de su hábitat, debido a la constante movilización y expansión del hombre es el fenómeno que más les afecta. El crecimiento de las poblaciones humanas que suelen extenderse a territorios que son el hogar de muchas especies, provoca su traslado a lugares que no frecuentaban o el encuentro inesperado con el hombre, que al considerarlas  peligrosas trata de eliminarlas.

Aun cuando la mamba negra está distribuida por gran parte de África, no se debe tomar esto como excusa o razón para no dar importancia a la muerte de estas especies, por consecuencia de la actividad humana.

Depredadores de la serpiente mamba negra

Suena poco creíble que un animal tan peligroso como la Mamba negra tenga depredadores. Pues aunque es inusual, esta serpiente también debe preocuparse de los depredadores que habitan en su entorno.

En la naturaleza existe unos pequeños mamíferos carnívoros que representan el principal depredador de la mamba negra, en África son conocidos como las mangostas. Este pequeño animal no le afecta las picaduras y por ende el veneno de varias serpientes letales, tales como la cobra real, la mamba negra, entre otras.

Esta característica tan peculiar se debe a la gran cantidad de anticuerpos anti-hemorrágicos y anti-neurotoxinas que contiene su sangre. La mangosta suele incluir en su dieta este tipo de serpientes, sus huevos  y crías.

Sin embargo aun cuando la mamba es vulnerable al ataque de la mangosta, su mayor depredador sigue siendo el ser humano. Para la mamba el mayor problema es el encuentro con el hombre que generalmente trata de matarlas de cualquier forma y destruir sus huevos, ya sea por considerarlas un peligro o porque sirven de alimento en algunas poblaciones rurales muy pobres y con pocas opciones alimenticias.

El veneno de la mamba negra

El veneno  de esta especie es tóxico y de acción rápida, considerándose uno de los más letales entre los ofidios a nivel mundial. Cuando la mamba muerde, la cantidad de veneno que inyecta es muy limitada porque ellas posee una glándula venenosa pequeña, adaptada al tamaño de su cabeza. Sin embargo recuerde que esta serpiente no muerde una sola vez, cuando ataque lo hace con una seguidilla de mordeduras que pueden liberar en la víctima mucha cantidad de toxina.

Una serpiente adulta de tamaño normal posee casi cien miligramos de veneno seco, bastando solo diez miligramos para causar la muerte a un hombre adulto. El veneno de la mamba es considerado una dendrotoxina, un tipo de neurotoxina  que bloquea los canales de K+ (potasio). Sus efectos se reflejan principalmente en el sistema nervioso.

Un humano en edad adulta que recibe una cantidad considerable de esta toxina y no recibe la atención adecuada, fallece en aproximadamente veinte minutos, presentando previamente algunos síntomas como:

  • Temblores y dificultad para controlar los músculos
  • Producción excesiva de saliva y sudor
  • Sensación de pinchazos y piquetes en la zona que rodea los labios
  • Hormigueo en brazos y piernas
  • Dificultad para respirar
  • Mal sabor en la boca, como de metal.
  • Visión borrosa.
  • Dolor intenso en la zona de las mordeduras.
  • Ptosis o caída del párpado.
  • Náuseas
  • Convulsiones

La neurotoxina causa debilidad muscular, que con el paso de los minutos se incrementa  y paraliza los músculos respiratorios (diafragma, intercostales externos, serratos, escalenos, pectorales, subclavios y espinales) y esqueléticos (músculos  unidos al esqueleto) en su totalidad, deteniendo la respiración y luego obviamente el corazón.

Cuando una persona es mordida por una mamba negra se debe actuar con rapidez y llevar la víctima al hospital. Muchos médicos descartan el uso de torniquetes, hielo o succionar la herida, insisten en que es un tiempo valioso que se pierde en tratamientos que no son efectivos, más del setenta por ciento de los casos fallecen si no se aplica el tratamiento con prontitud y adecuadamente.

También es importante indicar que aun cuando el paciente sea trasladado con rapidez, en muchas zonas de los países que son hogar de la especie, sobre todo en las áreas rurales, este antídoto no está disponible en los centros asistenciales, por lo que las muertes debido a la mordedura de la mamba negra son lamentablemente, bastante frecuentes.

El veneno de la mamba  y la medicina

No es algo nuevo que el veneno de las serpientes, arañas, escorpiones y otros animales de este tipo se empleen con frecuencia para fines medicinales. Numerosas investigaciones científicas centran su trabajo en el estudio de compuestos venenosos, para la elaboración de productos farmacológicos que pueden representar la diferencia para muchos pacientes con afecciones de salud graves.

Para muchos el veneno de la mamba es solo sinónimo de peligro y muerte, sin embargo, muchos estudios indican que algunas toxinas de animales señalados como las especies venenosas más letales, pueden emplearse para la curación de algunas enfermedades. El veneno de esta serpiente es una de estas opciones.

Considerada entre las serpientes  más venenosas y mortales del planeta, su toxina podría representar la clave que permita elaborar un nuevo tipo de analgésico bastante potente.

Los elemento que componen el veneno de esta serpiente nativa de África, reciben el nombre de mambalgins, y se pueden comparar con opiáceos como la morfina, teniendo una gran ventaja sobre estos y es que no causa efectos adversos graves, entre los que se cuentan los problemas para respirar.

Con anterioridad se han estudiado algunos venenos de serpiente, que generalmente presentan toxinas que incrementan el dolor activando los canales iónicos que son susceptibles a la sustancia ácida, ubicados en el sistema nervioso central y periférico.

Sin embargo los científicos optaron por separar y aislar estos mambalgins, lo que redujo sorprendentemente el dolor y en algunos casos lo desapareció en su totalidad, al bloquear  o inhibir la producción de estos canales.

Actualmente muchos descubrimientos apuntan a continuar el estudio de estas sustancias, como por ejemplo: el retraso del desarrollo de las células malignas que producen el cáncer y la eliminación de coágulos sanguíneos, con elementos del veneno de serpientes como la cobra real, la cabeza de cobre y la cascabel.

Estas toxinas puede representar el éxito en la lucha contra algunos males, sin embargo muchos expertos advierten que el camino es largo y que la aplicación en humanos no será de manera tan inmediata.

Lo importante es que los estudios se están realizando y en el caso de los analgésicos derivados del veneno de la mamba, ya poseen una patente y empresas aliadas para desarrollarlos.

Antídoto para la mordedura

El antídoto o antisuero contra este veneno que se emplea actualmente en el mundo es elaborado a base del plasma sanguíneo de animales hiperinmunizados. Este compuesto aunque contrarresta de manera efectiva  el veneno, genera efectos secundarios que pueden ser muy peligrosos para algunos individuos, es común reacciones alérgicas bastante severas.

Por esta razón el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica, quien fue el creador de este antídoto, continúa en  la búsqueda de nuevas fórmulas que salven la vida de quienes sean mordidos por la mamba negra.

Hasta la fecha grupos de científicos de este instituto, en conjunto con la Universidad Técnica de Dinamarca, trabajan para hallar un antídoto que puede disminuir y anular los efectos neurotóxicos del veneno de la serpiente. Esta nueva fórmula se encuentra en etapa de prueba y consiste en una combinación de anticuerpos que hacen frente a las dendrotoxinas producidas por la mamba, generando menos efectos secundarios dañinos.

Entre los planes de los investigadores está el desarrollo de más anticuerpos para elaborar antídotos útiles, contra diversos tipos de veneno de los ofidios. Esto sería una gran ventaja cuando se desconoce el tipo de serpiente que mordió a la víctima.

Anualmente existen un aproximado de dos millones y medio de casos de mordeduras de serpientes venenosas a nivel mundial, falleciendo más de ciento veinte mil personas y casi quinientas mil afectadas por amputaciones, desfiguraciones y otras consecuencias de las toxinas.

Ambos institutos producen antídotos que han logrado salvar vidas por más de cincuenta años, orientando su trabajo y producción a las poblaciones afectadas por mordeduras de serpientes de zonas desatendidas y vulnerables de Costa Rica y otros países de América Latina, África, Oceanía y Sri Lanka. (Ver articulo: Características de las serpientes)

Elapidae

Elapidae o elápidos son un grupo de serpientes caracterizadas por ser muy venenosas, teniendo entre sus sellos distintivos la presencia de colmillos huecos, que permanecen fijos y que les permite inyectar el veneno que proviene de las glándulas ubicadas cerca de la mandíbula.

Esta familia hace vida en zonas tropicales y subtropicales  en cualquier parte del planeta, cada una con sus diferentes hábitos y características. Algunas tan pequeñas como letales llegan a medir desde dieciocho centímetros hasta seis metros.

Entre los elápidos también están incluidas las serpientes marinas, aunque parezca raro esta especie es del grupo elapidae, pero se adaptaron a la vida en el mar, cada una de diferente manera obviamente.

Los elapidae también conocidas como proteroglifos, posee miembros que por su peligrosidad se han hecho muy famosos, como:

  • Cobras: real, de anteojo, india, china, escupidora gigante, de Mozambique, blanca y negra, etc.
  • Serpientes de coral con casi noventa especies.
  • Mambas: verde oriental, de Jameson, negra y verde de África occidental.
  • Serpientes  marinas: amarilla, de Hediger, de cabeza grande, asiática, de Shaw, con cabeza de tortuga, entre otras.

Los elápidos generalmente tienen cuerpos bastante largos y delgados, en gran cantidad de casos no se diferencia la cabeza del cuello de manera notoria y suelen tener ojos y pupilas redondeadas. Casi siempre son especies ágiles y activas, algunas bastante territoriales. La mayor parte de estas especies son ovíparas.

mamba negra

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Categorías Reptiles

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