Conoce toda la información sobre los Parásitos en la piel

Estamos seguro que tú llegada a este post guarda relación con una situación que tanto usted, un familiar o amigo padece: comezón. La situación es para nada agradable, siendo responsables de ello los parásitos en la piel. A pesar que el desarrollo en el campo de la ciencia y la medicina ha sido exitoso, y además los hábitos de higiene se han hecho cultura. Los parásitos en la piel aún no dejan de ser cosa del pasado, independientemente del lugar en donde te encuentres.

Descubre todo sobre los parásitos de la piel

¿Que son los parásitos de la piel?

Todos los seres humanos y animales en algún momento hemos sentido que la piel pica, de tal manera que pareciera una situación que jamás acabaría. Si bien es cierto que la situación es desesperante, los parásitos en la piel son los agentes que atacan la misma a través de un proceso de excavación, en el cual deciden vivir e inclusive hasta poner sus huevos.

En tal sentido que esto provoca frustración en los individuos producto de la picazón e inflamación, como por el enrojecimiento y dolor que deja posteriormente.

Entendiendo entonces que los parásitos de la piel portan consigo enfermedades que inciden negativamente en la salud de las personas. Por ello la importancia en cuanto a manejar información veraz en relación al tema, es significativa. Esto motivo que a partir de ella se fomenta la cultura explicativa, y para conocer que el picor es causado por los parásitos en la piel y no por otras circunstancias. (Te invitamos a leer este interesante artículo sobre el Tifus).

En tal sentido, los parásitos en la piel o parásitos cutáneos, son diminutos gusanos que se adentran en la misma, haciendo de ella su hábitat. Este tipo de parásito come de la piel humana e incluso su carne. Son huéspedes permanentes de los individuos, ya que desde el momento de la reproducción hasta el depósito de los huevecillos, e inclusive su ciclo biológico, será realizado en la piel. Considerando esto, los parásitos corresponden a dos terceras partes de la totalidad de las especies.

Siendo así, estas formas de vida se instalan en los organismos, en este caso denominados huéspedes a los que se encargaran de trabajar comiendo su piel y bebiendo sus líquidos. La naturaleza y su compleja forma de hacerse sentir han ido habilitando distintas formas de vida, en donde la supervivencia del más apto no siempre se cumple tras devorar por completo a otro. Los parásitos de la piel se aprovechan de los individuos sin hacerse ver, únicamente sentir.

Tipos

Ahora bien, para encaminar la información correspondiente a los parásitos en la piel, es necesario entonces conocer los tipos de ellos que pueden existir cutáneamente. Recordando que estos elementos producen estragos así como lesiones en la piel, distinguirlos ayudará a generar un diagnostico más asertivo desde el punto de vista médico asistencial, y usted obtendrá las mejores vías para eliminar a estos agentes y aliviarse totalmente. En tal sentido, se distinguen tres tipos de parásitos:

En primer lugar, los ectoparásitos son aquellos que hacen presencia por encima de la piel. Además de ello, estos parásitos de la piel se introducen en las capas sin que el individuo lo sienta. De este tipo de alimañas surgen los parásitos como la escabiasis, la tunguiasis, la pediculosis, la trombidiasis, la larva de migrans y la miasis. Son este tipo de ecto parásitos quienes harán vida, tanto fuera como dentro de la piel del huésped.

Seguidamente se ubican los parasitosis subcutáneas y profundas, a las cuales se le responsabiliza de hacer vida en las capas más recónditas de la piel, inclusive tiene la fuerza de llegar hasta los órganos del cuerpo humano. De este grupo corresponden los parásitos en la piel que llevan por nombre como amebiasis, bilarziasis, leishmaniasis, filariasis, oncocerciasis, tripanosomiasis, gnatostomiasis, larva migrans profunda y larva migrans visceral.

Por último, se hace mención a los parásitos en la piel del tipo reacciónales. Este conjunto de agentes poseen una particularidad y es la hipersensibilidad. Es decir que a pesar de no estar presentes para el momento en el cual comienza la sintomatología correspondiente a los parásitos de la piel (picazón, ardor, dolor, enrojecimiento), estos ya abandonaron al huésped y han dejado rastros de costras, que al cabo de unos días se activan.

Infecciones

Si se generaliza, todos los parásitos de la piel desencadenan en síntomas parecidos, comezón leve que se incrementa de manera rápida, hasta llegar a extremos tales como el dolor y enrojecimiento de la zona. Sin embargo, a partir de los tipos de parásitos surge una distinción en cuanto a infecciones causadas por estos agentes a la piel. Siendo así las más resaltantes: sarna, tiña, piojos, tungiasis, ixodidae, trombidiformes, trombiculas, filarias, onchocercas, unciniarasis y esquistosomiasis.

Ahora bien, la sarna es conocida también bajo el nombre de ácaros del picor, motivo porque esta genera una comezón de carácter extremo. La misma inicia cuando la hembra del parásito excava en la parte superior de la dermis con la finalidad de desovar.

Es en este punto cuando en la piel se observará una línea abultada debajo de la piel, tan similar a unas espinillas. (Te recomendamos leer este artículo relacionado con los Microbios Intestinales).

Asimismo, la tiña o anillo por el aspecto rojo que produce en la piel, es un hongo que ataca a zonas como la cabeza, los pies, las uñas y los muslos. Además de esto, resulta ser una infección bastante contagiosa.

La cual suele propagarse al compartir objetos de uso personal y también por medio del contacto directo. También se hace mención a los piojos, aunque existen varios tipos, los piojos de cuerpo aunque menos comunes de igual manera atacan la piel, el vello púbico, las axilas, y zonas de barba y bigote, produciendo comezón.

A manera más precisa y científica, existen infecciones tales como la tungiasis o nigua, ya que el picor ocasionado por la hembra del parásito, es producto de la penetración de la misma en la piel del individuo. Una vez dentro de la misma, los parásitos en la piel labran surcos expulsando huevos hasta que su cabeza se expone a extremos milímetros de la piel. La zona favorita de esta infección son los vasos del plexo y el abdomen.

Otra de las infecciones producidas por los parásitos de la piel es la ixodidae. Esta infección proviene del vector de la enfermedad de Lyme, es decir aquella que es producida por la picadura de una garrapata infestada.

Lo particular de esta semana se refiere a que los síntomas y signos de la infección aparecen semanas o meses después del contacto. En tal sentido, ocasiona comezón y un anillo de expansión caliente que va acompañado de edemas y dolores. Es común que aparezca en zonas como el rostro, brazos y tronco.

En este mismo orden de ideas, resulta mencionar la trombidiformes. Estos parásitos de la piel se acumulan en las glándulas sebáceas de la persona, causando dermatitis del tipo demodicosis. Es común que se presente en las zonas faciales tales como los parpados, la frente, la barba, la nariz y los pómulos. Similar a ellos, la trombicula es un parásito cutáneo y nasal, que suele aparecer en el otoño del hemisferio donde el sujeto se encuentre.

Por otra parte, las filarias son parásitos en la piel que se hospedan en el hombre en distintas partes del cuerpo. Estas penetran en el organismo, creando vida en los tejidos subcutáneos por un promedio de 4 a 17 años. Este tipo de parásito es conocido también como la culebrilla, producto del movimiento característico serpenteante de la misma. Llega a medir unos 300 mm de largo a unos tantos 7 mm de ancho.

Asimismo, resulta oportuno mencionar la infección onchocerca volvulus, por la cual se produce ceguera gracias a la localización del parásito adulto en la membrana ocular. Además de esta existe la unciniarasis, típica de las zonas tropicales y sub tropicales del planeta tierra; penetra desde la piel hasta llegar al intestino delgado de la persona. Esto ocasiona enteritis, mal absorción del intestino e inflamación de la mucosa.

Infecciones causadas por los parásitos de la piel
Esquistosomiasis

Ya por último, la esquistosomiasis es uno de los parásitos en la piel que ocasiona infecciones del tipo cercaría. Este se encuentra en las masas de aguas, particularmente en los ríos, quebradas, lagos y mares de las latitudes tropicales y sub tropicales del sistema tierra.

Sus síntomas infectológicos inician con una erupción o picor de nadador, seguido por la formación de urticarias, inflamación en la zona del picor, fiebre, dolores de cabeza y abdomen. Así como también presencia de gusanos en el recto, vejiga, intestinos, pulmones y bazo.

Tratamiento

Tan alarmante es la situación generada por los parásitos en la piel, que nos remitimos a explorar en internet vías que permitan aminorar los estragos causados por estos agentes. El solo hecho de pensar que existen invasores en la piel y que además de ello se encuentran excavándola una y otra vez, resulta incomodo para muchas personas. Sin embargo, no son eternos ni mucho menos se les debe permitir coexistir en la piel por mucho tiempo.

Muchísimos son los tratamientos tópicos que se encuentran en el mercado farmacéutico para mitigar a los parásitos en la piel y los efectos que estos producen. El éxito dependerá tanto del más acertado tratamiento, como de la disciplina con la que se cumpla el mismo. Además de esto, debe cumplirse con una limpieza exhaustiva de todos aquellos implementos de uso personal, como los de uso diario.

Es decir que la ropa, sabanas, toallas, cepillos de peinar, deben ser purificados con agua caliente, algodón y cloro. Se recomienda entonces hacer la respectiva visita al dermatólogo con la finalidad de conocer el tipo de parásito, así como también la infección producida en la piel. El especialista determinará dependiendo de los síntomas y signos físicos la infección, posterior a ello prescribirá la receta con el tratamiento más adecuado.

Tratamiento para eliminar los parásitos de la piel

Mientras no pueda asistir al especialista, usted puede adquirir cremas con permetrina y aplicarla en las zonas afectadas. Depende de la gravedad de la zona afectada la frecuencia con la que se deba aplicar el tópico medicinal. Sin embargo, es recomendado que se aplique dos veces al día. Se reitera cambiar la ropa de la cama diariamente, así como evitar reutilizar la ropa. (Puedes leer también este artículo sobre El Dengue).

Asimismo, aplicar champú de lindano para casos severos como la sarna es recomendable. También el producto viene en presentaciones como jabón y crema. En cuanto a las duchas personales, se recomienda bañarse con agua muy caliente y con jabón azul o jabón de azufre. Esto es suficientemente potente como para erradicar los parásitos en la piel. Cabe recordar que una vez se exterminen los parásitos, los efectos pueden durar algunas semanas más.

Parásitos en perros

Las garrapatas y las pulgas son los parásitos en la piel más comunes en los perros, así como la sarna. Esta última, es similar a la humana y genera una situación de comezón con desespero en el perro que optará por rascarse frecuentemente. Lo que ocasiona la caída del pelaje, enrojecimiento e hinchazón. Las cremas veterinarias son muy buenas para erradicar estos parásitos en la piel de los perros, y se recomienda evitar el contacto de los mismos con humedad.

Por otra parte, las garrapatas son parásitos que se encargan de chupar la sangre de los peluditos. Haciendo de ellos sus víctimas, son mordidos generando en algunos casos infecciones como la ehrlichia. Esta infección incide en que el perro desarrolle fiebre, pierda glóbulos rojos, sus defensas disminuyan hasta un punto grave en el que si no se toman las acciones veterinarias respectivas, podría causar la muerte del animal.

Cuando la garrapata se adhiere a la piel del perro, es muy difícil que esta quiera soltarse de manera voluntaria.

parásitos de la piel de los perros

De este mismo modo, los parásitos en la piel de los perros del tipo pulgas son las preferidas en la invasión hacia nuestras mascotas. Se alimentan tanto de la piel, como de las costras y sangre del animal. Las pulgas saltan de una parte a otra, de manera tan sencilla que pueden aterrizar en un perro, picarlo y de inmediatamente alojarse en otro. La pulga genera comezón, irritación e infección. Las pulgas son grandes portadoras de otras enfermedades como el tifus y la peste.

Estos ectoparásitos afectan tanto a los perros como a todos los vertebrados de la tierra. Su presencia es a lo largo y ancho del mundo. Tienen el particular de alimentarse de la sangre de sus víctimas. Tienen la capacidad de fijarse y permanecer en los huéspedes, además que poseen alta resistencia a los cambios climáticos. Así como también se caracterizan por su prolongada longevidad y altísimo poder biótico.

Parásitos en los gatos

Los gatos también suelen verse afectados por distintos parásitos en la piel. Tantas garrapatas, como pulgas e incluso ácaros, son los parásitos más habituales que querrán residir en la piel del minino. Lo particular de los parásitos es que los mismos intentarán vivir a costa de tu animal, lo que puede ocasionarles enfermedades, deterioro físico e incluso la muerte. Por lo que es recomendable atender cuanto antes al momento de percatarse de la existencia de estos organismos.

Tomando en cuenta esta consideración, las pulgas son un invasor común en el gato. Sin embargo, el hecho que constantemente se acicalen les permite deshacerse de ellas. Este molestoso parásito en la piel acostumbra a multiplicarse en el pelaje del gato, como también se alimenta de su sangre. Es de especial atención saber, que las mismas tienen la capacidad de saltar hacia otras zonas del exterior del gato para así hacer su vida.

parásitos de la piel en los gatos

Las pulgas ocasionan dermatitis en los gatos, cambios de humor y malestar, diarreas y cólicos. Los ácaros por su parte causan sarna tras penetrar en las capas más profundas de la piel. Estos producen inflamación que se acompaña de un picor intenso, en conjunto a la caída del pelaje y una posterior formación de costras húmedas. Estos parásitos en la piel suelen tener zonas preferidas en el animal tales como las orejas, la cabeza y el cuello.

Por último, las garrapatas no suelen ser habituales en los gatos. Sin embargo, si uno de ellos es infectado por la picada de una garrapata contaminada o por una invasión de estas, provocaría en el gato anemia, fiebre y pérdida de sangre. Lo cual para un animal como este sería grave si no se atiende a tiempo. La zona en donde se alojan en los gatos es la cabeza, entre los dedos y las orejas.

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