Los Parásitos: origen, síntomas, y mucho más

Los parásitos son seres que habitan en todo el mundo, desde en los alimentos hasta en nuestro cuerpo, tienen beneficios y contraindicaciones que seguro no conocías, te invito a descubrirlos con este artículo

Los Parásitos

¿Qué son los Parásitos?

Para poder definir lo que es un parásito, partiremos del  significado de su nombre; el cual indica que un parásito es un ser vivo que se alimenta y vive a expensas de lo que produce otro ser vivo; se aloja en él y además, le puede ocasionar daño.

Así el parásito es un organismo considerado el huésped, pues hace uso de los recursos y el ambiente de afuera o de adentro, de otro organismo considerado su hospedador. Este huésped, se alimenta de lo que produce su hospedador, y en consecuencia por su presencia no deseada; el organismo que le da alojamiento, se ve perjudicado, ya que puede comenzar a padecer enfermedades.

  • La parasitología se encarga de su estudio, determinando las relaciones que existen entre las dos especies que se han relacionado, por esta unión de huésped y hospedador. Esta ciencia estudia a todos los parásitos eucariotas en general.
  • Los parásitos son microbios, que tienen una amplia variedad dentro de la naturaleza y en la vida tanto del hombre, como de los animales; son organismo muy complejos que van desde simples, como en el caso de las amebas hasta los más sofisticados, como es el caso de los gusano.

Los Parásitos

Origen

Los parásitos han existido en la tierra desde la época mesozoica, evidencia de ello fueron restos fósiles examinados de reptiles de esa era, en cuyas heces se evidencia tal existencia; por ello están con nosotros desde hace millones de años, evidenciados además en pulgas e insectos, que se conservaron dentro del ámbar, y que eran prueba de estas vidas parasitarias.

Durante los estudio del origen de los parásitos, se presume que para la antigüedad, estas especies eran de vida libre en la naturaleza, y que debido a ciertos factores, probablemente ambientales, o por carencia de alimentos, los parásitos comenzaron a llevar una vida asociada a la vida de otras especies, como medio para desarrollarse y subsistir.

Por ello los estudiosos en esta materia, crearon tres hipótesis, que pudiesen dar respuesta al hecho del ¿Por qué estas especies se volvieron parásitos?:

  • Que el hospedante haya ingerido la especie antes de ser parásito.
  • Que la especie haya sido introducida en su organismo, mediante la inoculación o inyección por parte de otro animal.
  • Que la especie haya entrado por sí sola en el hospedante, con la finalidad de vivir a expensas de él.

Los Parásitos

Analizadas todas estas posibles causas, nos queda básicamente la consecuencia; que el parásito una vez dentro del organismo hospedador, atraviesa sus mecanismos de defensa y comienza a vivir dentro de él, a nutrirse, desarrollarse e incluso reproducirse a sus expensas, dependiendo así metabólica y evolutivamente del organismo que lo alberga.

Pero todo esto manifiesta consecuencia para el hospedador, ya que el parásito es un agente extraño en su cuerpo, que lucha por defenderse y deshacerse de él, puesto que le ocasiona reacciones patógenas y le comienza a modificar todo el equilibrio y funciones básicas de su organismo.

Desde la época de Hipócrates se comienza a poner en evidencia la presencia de los parásitos, ya que él como médico los estudio en las heces de algunos animales y personas, comenzando entonces con sus alumnos a llenar anotaciones sobre las patologías que manifestaban las personas que los presentaban dentro de su organismo.

Los Parásitos

Siendo así detallado en antiguos texto, la presencia en las personas de un gusano Ascaris, considerado como una lombriz intestinal. Y así durante toda la evolución de la humanidad, se ha estado desarrollando estudios que permitan, cada vez más, controlar este tipo de dolencias en las personas que las padecen.

En 1922 Charles Louis Alphose Laveran, premio Nobel en 1907, hizo el hallazgo los parásitos protozoarios causantes de las enfermedades de tipo infecciosas. Y de esa fecha hasta nuestro días, la ciencia no se ha detenido, cada vez son más precisos los análisis para detectar la presencia de los parásitos, y más eficaces los medicamentos que se ha creado para eliminarlos.

A continuación, te presentaremos en detalle toda una serie de información que te permitan conocer y mantenerte informado de lo que son los parásitos, y cuáles son las consecuencias de vivir con ellos.

Características de los parásitos

Los parásitos son seres vivos que existen en la naturaleza y al igual que otras especies, presentan características que los identifican como seres eucariotas que se desarrollan dentro de cualquier hábitat, a continuación enunciaremos una serie de características generales que ellos manifiestan:

  • Los parásitos dependen de su hospedador para poder vivir, él representa su hábitat y su forma de alimentación.
  • La relación del parásito con su hospedador puede ser de tipo temporal o permanente.
  • El parásito depende metabólicamente del hospedador, fuera de él no vive, y para hacerlo, necesita conseguir otro organismo que le hospede.
  • Puede vivir dentro o encima de su hospedador, por ello los ectoparásitos viven encima, y los endoparásitos viven dentro.
  • Los parásitos pueden ser físicamente diferentes unos de otro, por ello tenemos nematodos, artrópodos, arácnidos e insectos.
  • Características de cada tipo:

Nematodos: Acuáticos, que  se pueden desarrollar también en tierra, son gusanos unicelulares, de forma cilíndrica y delgadas, no presenta ninguna segmentación, su cuerpo está recubierto por una cutícula, y puede ser libre o parásito.

Artrópodos: Son animales invertebrados cuyo cuerpo esta en partes y protegido por una cubierta dura, denominada exoesqueleto, poseen patas que se pueden articular y algunos están provistos de alas y antenas.

Arácnidos: Animales que presentan su cabeza unida al cuerpo o tórax, cuentan con 4 apéndices bucales y poseen 8 patas. Ejemplo de estos parásitos son los ácaros.

Insectos: Son animales que tienen un cuerpo en partes, formado por cabeza, tórax y abdomen; además de tres pares de patas, antenas y dos pares de alas.

Los Parásitos

Síntomas

Cuando una persona tiene parásitos, su cuerpo puede manifestar una serie de síntomas producto de la defensa inmunológica que realiza su cuerpo, con rechazo de la presencia de estos agentes extraños en su organismo. Los personas manifiestan síntomas que van a depender directamente del sitio donde tiene los parásitos, y los órganos que ellos han afectado.

Los parásitos pueden estar alimentándose de los glóbulos rojos de la persona, lo cual genera la presencia de anemias, pueden estar en su estómago, o dentro de cualquier otro órgano del hospedante. Y así desencadenan reacciones en el organismo como:

  • Presencia de incontinencia urinaria, especialmente en niños menores.
  • Dificultad para la conciliación de sueño, presentando cuadros de insomnio.
  • Acción de rechinar los dientes, apretandolos mucho cuando se duerme.
  • Problemas en la piel como úlceras, resequedad, erupciones, urticarias y eccemas.
  • Cansancio general en el cuerpo, fatiga, agotamiento e irritabilidad.
  • Dolor abdominal, con distensión y padecimiento de problemas de estreñimiento.
  • Alteración de las células estomacales, intolerancia a los alimentos, inflamación estomacal, dolor y problemas de digestión.
  • Inflación de algunos tejidos del cuerpo afectados por el parásito, con la presencia de artritis, dolores en el pecho; problemas musculares con la presencia de calambres y entumecimiento de las extremidades.
  • Cambios repentinos en el peso corporal, el cual puede disminuir considerablemente o elevarse.
  • Trastornos de índole neurológica como, ansiedad, estrés, depresión, nerviosismo, pérdida de memoria y alteraciones del humor.
  • Desórdenes en el aparato reproductor con, irregularidades menstruales, problemas de próstata, quistes, miomas, retención urinaria, infecciones urinarias. (Te recomiendo ver también esquistosomiasis).

Los Parásitos

Clasificación de los parásitos

Cuando se habla de parásitos en general, es importante conocer que ellos son clasificados Taxonómicamente en dos ramas como son los Protozoos y los Metazoos, que a su vez cuenta dentro de ellas los géneros que contienen.

  • Los Protozoos: Engloban el conjunto de parásitos unicelulares que existen, teniéndose por ejemplo la Entamoeba Histolytica.
  • Los Metazoos: contienen dos géneros que son Los helmintos y los Artrópodos.

Helmintos: contiene Platelminto (cestodes y Trematodes) y Nematodes. Todos ellos engloban a los parásitos de tipo pluricelulares.

Los Artrópodos: comprenden las especies como los insectos y arácnidos

Clasificación en función de la localización del parásito:

Ectoparásitos: Cuando el parásito vive en el exterior del cuerpo de la persona que los padece, como es el caso de su piel.

Endoparásitos: Pueden ser de tres tipos Histoparásitos, Hemoparásitos y enteroparásitos; siendo cuando los parásitos se localizan en el interior de la persona que le sirve de hospedaje.

Esta es una clasificación bastante básica, pero los distintos tipos de parásitos pueden mezclarse entre sí, ya que un metazoo puede ser un ectoparásito y también el protozoo, podría ser endoparásito. Pero básicamente cuando las personas se infectan en un alto porcentaje, es por vía digestiva, y su eliminación es por medio de las heces.

Parásitos del pescado

El pescado que se ingiere puede estar afectado por un parásito denominado Anisakis, del género de los nematodos; que puede afectar a los peces y a los mamíferos marinos. Este parásito ocasiona lesiones en el tubo digestivo de los peces y cuando las personas los consumen, puede ocasionarle la anisakiasis.

El parásito Anisakis, puede pasar por varios hospedadores durante su existencia. Produce huevos que en el mar eclosionan o se abren y da origen a larvas, que son consumidas por los peces que se vuelven su hospedador, alojándose en las paredes de sus intestinos o vísceras.

Así pasa de un hospedador a otro, se alimenta, transforman, se aparean y origina nuevos huevos, pueden ir al agua del mar mediante sus heces y de allí los huevos consiguen ser comidos y pasar a otro organismo, manteniendo constantemente este ciclo de vida.

Los pescados que generalmente están expuestos a este parásito son: Bacalao, sardina, salmón, los arenques, merluza, la pescadilla, bonito, boquerón y muchos otros, que puedan consumir en el mar el parásito.

En los humanos cuando consumen un pescado que presenta el parásito, en especial si lo hacen crudo, se exponen a sufrir anisakiasis, que es la enfermedad infecciosa del gusano; y además de sufrir otras reacciones alérgicas, producto de la química del gusano en nuestro cuerpo.

Los Parásitos

Este tipo de parásito es de rápida evolución en el organismo humano, tan solo unas horas luego de su ingesta, sus larvas harán que se sienta dolor abdominal, náuseas e incluso vómitos acompañados de las propias larvas; las que logren pasar al intestino, ocasionarán una serie de lesiones con dolor y posible colitis ulcerosa.

Las lesiones son observadas por examen gastroscópico y se deben eliminar con cirugía, las larvas que sean observadas. Además las personas pueden manifestar reacciones alérgicas, pues causa respuesta de índoles inmunológica en las personas, que pudiera incluso llegar a un choque anafiláctico.

Para asegurarse de que su pescado sea seguro para usted consumirlo, se aconseja, lavarlo bien, eliminando su vísceras, y congelarlo antes de consumirlo, rápidamente a -20 grados centígrados, durante unas 48 horas; y no consumirlo crudo, sino cocinarlo muy bien, para evitar sus larvas.

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Parásitos del cerdo

Cuando las personas consumen la carne de cerdo que no ha sido bien cocinada y está contaminada con un parásito denominado Tenia, pueden adquirir este parásito. El cual pertenece al género taenia y la especie solium; se aloja en el intestino delgado de los humanos y es de un gran diámetro de 3 a 4 metros.

Es similar a la especie conocida como solitaria, y ocasiona a la persona que la hospeda una enfermedad denominada teniasis. Es un parásito que se puede reproducir dentro de la persona, mediante huevos, con embriones infectantes. Estos huevos son liberados por la persona infestada en sus heces.

La enfermedad se detecta mediante examen de las heces del paciente; y es importante considerar que las heces humanas se convierten en agente contaminante de los propios cerdos, que son hospederos intermediarios, luego pasan a otra persona que consume la carne con el parásito, y así se mantiene el ciclo de la Taenia solium.

Si la persona que tiene la Tenia se lleva las manos sucias a la boca, puede contagiarse él mismo y ocasionar la cisticercosis, por los huevos de la Tenia, pues se está auto infectando, al igual que pudiera contaminar a otros miembros de su familia. Pero en este caso la Cisticercosis no es producto de la carne de cerdo.

Las personas que padecen esta enfermedad ocasionada por el parásito, pueden manifestar, alguna protuberancia extraña, alteraciones visuales, lesiones donde se encuentre el parásito con presencia de dolor o alteración. En el cerebro produce confusión, falta de equilibrio y acumulación de líquido o hidrocefalia. Las personas pueden ser tratadas con fármacos para las Tenias intestinales, como el niclosamida y otros similares, siempre y cuando le sean recetados por su médico.

Los Parásitos

Curiosidad de la Tenia

Para finalizar el presente artículo te dejo una curiosidad sobre la tenia o solitaria, que más que curiosidad es una investigación. Por ello y basándonos en el mito sobre este parásito, donde se afirmaba que la persona que era hospedador del mismo, podría comer mucho sin engordar.

El médico periodista británico Michael Mosley, realizó un estudio con su propio cuerpo, ingiriendo los huevos de tenia para poder monitorear la evolución del parásito en su cuerpo, lo que llevó a cabo con la ayuda de una cámara junto con los huevos que estaba conectada a un iPad, para registrar toda la evolución de ésta tenía en su organismo.

De aquí realizo un vídeo llamado “Infestado, viviendo con parásitos”, luego que ya las tenia se habían desarrollado en su organismo, comenzó a registrar todo lo que comía, en especial muchos azúcares y chocolates, afín de establecer si engordaba o se bajaba de peso. Pero contrario al mito, en realidad subió de peso, casi un kilo más.

Por ello estableció la conclusión de que el parásito de la Tenia vive y se alimenta del organismo de su hospedador, pero consumen muy poco lo que son las calorías, por lo cual no provocan la pérdida de peso. Las personas bajan de peso cuando sufren de vómitos o diarreas, y esto lo hacen por la deshidratación.

Si se preguntan cómo acaba esta historia, pues tiene un final feliz, al menos para el médico, quien se realizó un tratamiento desparasitante, con el cual eliminó la Tenia de su organismo. A continuación te presentamos el vídeo; está en inglés, pero sirve para ilustrar lo que ya ha sido explicado. Es sorprendente observar esta investigación.

Parásitos en la piel

Los parásitos son especies animales considerados microbios, insectos o gusanos que afectan el organismo de la personas, cuando los adquieren. Ellos pueden ocasionar daños considerables tanto dentro como fuera del cuerpo de los seres humanos y animales, con su presencia parasitaria.

Los ácaros son parásitos clasificados dentro de la subclase de los arácnidos, con más de 50.000 especies que los representan; son animalitos muy diminutos, y regularmente son microscópicos, que afectan la estabilidad de los seres humanos y pueden estar presentes, en cualquier hábitat, y viven en la tierra desde hace más de 400 millones de años.

Ellos pueden parasitar tanto en humanos, animales y plantas, creando impactos negativos sobre todos ellos. En los humano es usualmente conocido el ácaro de la sarna o el del polvo, y todos ellos producen en los humanos tanto dermatitis como complicaciones respiratorias.

Los ácaros producen alergias por sus excrementos e incluso muertos, ya que se dispersan mediante el polvo contenido en el ambiente, que es inhalado por las personas; ellos además viven de las escamas de la piel humana, pueden verse presentes en sábanas, almohadas y colchones, al igual que en cualquier otro sitio que suelen ocupar las personas.

Su vida promedio es de unos 3 meses, pero se reproducen con facilidad por medio de huevos, durante las épocas de primavera y otoño. Por ello es recomendable la limpieza y aireación de todas las habitaciones ocupadas por las personas, principalmente los enseres con los que se acostumbre estar en contacto, como por ejemplo peluches.

Los Parásitos

Aunque no solo los ácaros pueden afectar nuestra piel, existen otros parásitos que pueden afectarnos como es el caso del gusano barrenador, que es simplemente una larva de la mosca Cochliomyia, que suele posarse en las heridas al estar descubiertas, para alimentarse de la carne. Esta larva se incrusta en la piel, y puede causar una infección mortal.

Todo ello debido que la persona llevará larvas de mosca bajo la piel, que van creciendo y comiendo su carne, y para poder curarse, se debe abrir la piel y extraer por completo estas larvas, que pueden incluso alojarse en la piel del cuero cabelludo.

Existe además una enfermedad denominada elefantiasis, que es generada por un gusano nematodos, que ocasiona la obstrucción de los vasos linfáticos de la piel, y ocasiona el engrosamiento descontrolado de los miembros inferiores de la persona que la padece.

Parásitos en gatos

Nuestras pequeñas mascotas, los gatos, también viven expuestos a la presencia de los parásitos, con lo cual se puede afectar su salud y la de sus dueños. Los parásitos que les atacan e invaden son los denominados gusanos redondos, clasificados como nematodos y nematelmintos, son organismos acuáticos, que pueden desarrollarse en medios terrestres.

Ellos son gusanos que normalmente pueden infectar los intestinos de nuestros gatos, y se les conoce con el nombre de Toxocara cati y toxascaris leonina. Y pasan del ambiente al el gato, que los expulsa con su heces, donde se contaminan las áreas que tocan y mantiene el ciclo de vida de estos gusanos, que se reproducen por huevos y por ello son altamente contagiosos.

Los gusanos viven en el intestino del gato, aunque pueda no manifestar hasta ser grave, usualmente presentan el síntoma de tener el vientre hinchado, con diarreas o vómitos. Pueden presentar problemas respiratorios, por migración de los gusanos hacia sus pulmones, con la presencia de tos y enfermedades como la neumonía.

Estos gusanos se pueden contagiar al ser humano, por contacto con las heces del gato, sin hacer uso de una cuidadosa higiene, lo cual puede ocasionar en la persona, trastornos en su salud e incluso puede llegar a padecer ceguera. Se debe evitar en lo posible que los niños estén expuestos al contagio, ya que juegan con los gatos.

Los Parásitos

En general todas las personas están expuesta cuando su gato padece de estos parásitos, en especial si se considera que muchas veces ellos evacuan en los jardines, que luego son manipulados por las personas y también suelen usarse arenas para depositar sus heces, que son manipuladas y cambiadas por sus dueños.

Así que se debe estar pendiente de este tipo de gusanos; y otro que también les afecta, es la especie de los anquilostomas, denominado gusano ganchudo, que suele vivir en el sistema digestivo de los gatos, fijándose en sus paredes para alimentarse de sangre y tejidos; expulsando sus huevos a través de las heces del gato.

Las larvas de este gusano se mantienen latentes en el suelo hasta unos diez días, contagiando a otros animales e incluso a los humanos que estén expuestos a ellas. Esto gusanos ocasionan a los gatos hemorragias internas, con la presencia de diarreas con sangre y anemia, e incluso puede ocasionar la muerte del gato y en el mejor de los casos, pérdida de peso.

Los Parásitos

Este tipo de gusanos en los humanos puede penetrar por la piel y ocasionarle reacciones cutáneas, con irritación y la sensación de que se está excavando dentro de su piel. Pero aquí no acaban los males, nuestra mascota gatuna, además está expuesta a otros parásitos que indicaremos a continuación:

Tenia: Son gusanos delgados del tipo de los cestodos, que se alojan en el intestino delgado de los gatos y se denominan Dipylidium caninum, considerada una tenia transmitida por la pulga; el gato puede no manifestar signos, pero un indicativo es el constante lamido de su ano, y algunas alteraciones digestivas. Las tenias también pueden pasar al humano.

Gusanos pulmonares: Pueden ser adquiridos por el gato, con el consumo de babosas o caracoles, al igual que al comer cualquier otro animal que esté infectado. Las larvas emigran a los pulmones del gato a través de la sangre, y pueden ser expulsadas por el gato, tanto en su heces como por la boca, causando el contagio de animales y personas que estén en contactos con sus larvas.

El gato que padece este gusano puede tener problemas respiratorios y letargo. El gusano pulmonar es conocido con el nombre de Aelurostrongylus abstrusus.

Los Parásitos

Gusanos del corazón: Este tipo de gusano es conocido con el nombre de Dirofilaria immitis, son favorecidos por los cambios climáticos; son transmitidos por los mosquitos, y viven en los gatos, contagiando su corazón y vasos sanguíneos.

Luego de ser picados por el mosquito, sus larvas tardan varios meses en llegar a su corazón, ocasionándoles problemas respiratorios y de flujo sanguíneo, e incluso pueden morir de forma repentina.

Pulgas: Las pulgas identificadas como Ctenocephalides felis, son parásitos externos que atacan constantemente a los gatos; se esconden tanto en huevos, larvas, pupas y ejemplares adultos. Los gatos pueden adquirirla con facilidad, de cualquier lugar de su entorno, que es donde suelen pasar el rato.

Una solo pulga puede llegar a producir 1.000 huevos, en pocos días, por ello hay que evitar que logren su ciclo de vida, eliminandolas lo antes posible, con elementos químicos veterinarios, creados para tal fin. Como se indicó anteriormente, las pulgas le pueden transmitir al gato tenias y mucha irritabilidad por su picor.

Garrapatas: Estas también son parásitos externos, se les denomina Ixodes ricinus, pueden pegarse con facilidad a los gatos, casi fundiéndose en su piel, para vivir chupando su sangre, lo cual les irrita; puede ocasionarle abscesos y producirles anemia. Las garrapatas además le pueden transmitir al gato bacterias como la Anaplasma, además las garrapatas también pueden afectar a los seres humanos. (Puedes ver también Tipos de insectos)

Los Parásitos

Parásitos en perros

Los perros se ven afectados por los parásitos al igual que los gatos, ellos se encuentran expuestos a toda una serie de molestas criaturas que les producen trastornos físicos, que pueden desencadenar en enfermedades.

Así entre los parásitos que suelen adquirí y que le ocasionan problemas encontramos:

  • Los gusanos redondos: Que son de tipos ascárides, son adquiridos por el perro en el medio ambiente donde se desenvuelven, y que presenta latentes larvas de estos gusanos, los cuales a su vez el perro expulsa en sus heces, contaminando a otros animales y a los humanos.

El perro puede contagiar incluso a su cachorros cuando nacen; y estos parásitos se alojan en su intestino, causándole posibles síntomas de abultamiento en el vientre, diarreas y vómitos, migrando en ocasiones a los pulmones y ocasionandoles trastornos respiratorios.

Los Parásitos

Los gusanos ganchudos: Son de tipo anquilostomas, y tal como los anteriores son adquiridos y contagiados de un perro a otro e incluso a los humanos; se hospedan en el sistema digestivo del perro, ocasionando hemorragias internas, diarreas con sangre, presencia de anemia en el animal, que puede llevarle a la muerte.

Gusano látigo: Estos gusanos son de tipo tricúridos, parasitan en el intestino grueso del animal, tiene la forma de un látigo, con un extremo delgado y otro grueso. Se alimentan de sangre, ocasionando anemias, diarreas con sangre y llevarle a la muerte, sin no son tratados para eliminar al gusano.

Gusanos pulmonares: Son gusanos que se alimentan de los vasos sanguíneos y son expulsados por la tos del animal y las heces, con lo cual se mantiene el ciclo de vida de gusano y su contagio latente. Pueden ocasionar sangrado en los perros, que podría ser mortal.

Gusanos del corazón: Estos gusanos ingresan a los perros en forma de larva y se contagia por la picadura del mosquito, migran a su corazón o a los vasos pulmonares, los cual le dificulta el bombeo sanguíneo; con manifestaciones en los perros por problemas cardíacos y pulmonares. Las cuales deben ser tratadas, pues les ocasiona cansancio e incluso puede provocar su muerte.

Pulgas: Los perros al igual que los gatos están expuestos a contraer esta bacteria, que se esconden y proliferan de manera externa, sobre el cuerpo del perro, alimentándose con su sangre y ocasionándole molestias cutáneas y pérdida de pelo; además de anemia y el posible contagio de tenias en el animal. Las pulgas pueden pasar a los humanos.

Garrapatas: Las garrapatas son otro peligro que aqueja a nuestra mascotas, tan propensa a adquirirla y difícil de erradicar; las garrapatas se pegan a la piel del animal, casi inyectándose en ella, para alimentarse de su sangre, lo que le ocasiona anemias y abscesos dolorosos.

Estas garrapatas pueden ser Babesiosi, que destruyen los glóbulos rojos; Ehrlichiosis, que destruyen los glóbulos blancos; y Borreliosis, donde la garrapata le transmite la bacteria de ese nombre, que ocasiona pérdida de apetito, letargo, fiebre, inflamación, artritis y problemas renales considerables. Las garrapatas pueden pasar a los humanos y ocasionar enfermedades en ellos también.

Parásitos en aves

Las aves que se mantienen en cautiverio no suelen ser propensas a la presencia de parásitos, sin embargo, no están exentas de ellos. Los parásitos presentes en las aves pueden ser tanto internos como externos, y son de varios tipos. Tanto aquellos que necesitan un único hospedador, como los que desarrollan pasando por varios hospedadores.

Entre los parásitos externos conocidos como ectoparásitos, que ocasionan males a las aves domésticas, de corral y en general a todas las aves; tenemos por ejemplo las pulgas, piojos, garrapatas, moscas y otros, causandoles alteraciones en sus organismos, ya que este tipo de parásito se alimentan de la piel y sangre de las aves.

Esto le puede ocasionar problemas de falta de apetito, cansancio, diarrea o estreñimiento, pérdida de peso, heces con sangre, problemas respiratorios, abdomen abultado, debilidad en sus plumas y la presencia de gusanos en sus heces.

Generalmente las aves pueden ser medicadas con Praziquantel, cuando se trata de parásitos céstodos (similares a un cordón con nudos) y con fenbendazol, los parásitos son Nematodos (similares a un cordón sin nudos).

Los Parásitos

La aves y especial las de corral, pueden verse afectadas por coccidiosis, que es transmitida por el parásito denominado coccidios; mediante sus contagio al estar en contacto con las heces contaminadas, además en el consumo de agua y alimentos que puedan estar contaminados, se alojan en los intestinos de las aves, generando síntomas similares a otras enfermedades aviares, y difíciles de identificar.

Los nematodos además pueden producirle hemorragias, con decaimiento y pérdida de apetito. Las tenias pueden ocasionarle al ave diarreas incontrolables.

En cuanto a los parásitos externos como ácaros, que les chupan la sangre y traspasan la piel, o viven en sus plumas retrasando el crecimiento del ave; las garrapatas les chupan la sangre debilitándolas y retrasando la puesta de huevos; los piojos les chupan la sangre y les causan irritación, que nos les deja descansar, con lo cual pierden peso y reducen la puesta de huevos.

Parásito ocular

Los seres humanos están expuestos a presencia de parásitos en cualquier órgano de su cuerpo. Sus ojos pueden ser afectados por larvas que le ocasionaron una enfermedad denominada larva migrans ocular; ocasionada por los parásitos nematodos tanto en sus especies Toxocara canis (presente en los perros), como Toxocara cati (presente en los gatos).

Estas enfermedades pueden ocasionar trastornos como desprendimiento de retina, hemorragia vítrea y endoftalmitis (inflamación ocular), que pueden ocasionar atrofia óptica, en uno o los dos ojos, con pérdida de la visión, dolor ocular y visión doble. Que es tratada con medicamentos como dietilcarbamazina.

Las amebas del género Acanthamoeba, pueden invadir la córnea del ojo humano y ocasionar una inflamación por infección, con lo cual la persona puede perder la capacidad visual. Esta enfermedad se debe al contagio de la ameba adquirida de aguas contaminadas, utilizadas para el lavado de los ojos, y en la posible manipulación de los lentes de contacto.

Los Parásitos

Pero existen muchos otros parásitos que pueden atacar la estabilidad de nuestros ojos, por ello te mencionaremos de forma resumida algunos de ellos a través de las enfermedades que causan:

Toxoplasmosis ocular: El parásito toxoplasma gondii, llega por medio de la sangre a la retina, produciendo retinitis y afecta al nervio óptico y daño en la visión.

Oncocercosis Ocular: Es originada por un parásito denominado Onchocerca volvulus, que es un gusano que llega a la persona, por la mordida de las moscas negras. Esta enfermedad es conocida como la ceguera de los ríos; cuya consecuencia es una ceguera por glaucoma o presión sanguínea que daña la retina, y produce pérdida de la visión

Toxocariasis: Es producida por los parásitos transmitidos por los perros como el Toxocara canis, produce inflamación de la retina y la aparición de masas esférica en el glóbulo ocular, que ocasiona falta visión en el ojo afectado.

Los Parásitos

Nemátodos: Los parásitos de este tipo ocasionan una dolencia denominada neurorretinitis en el ojo, ocasionada por un parásito llamado Baylisascaris procyonis; y tiene como síntomas, baja visión unilateral, con reacciones inflamatorias graves en la retina.

Chagas: El parásito se transmite con la picadura de un chinche, que pasa al organismo por medio de la sangre. En los ojos se causa inflamación severa, si la picadura es en el párpado.

Leishmaniasis: Es causada por un parásito diminuto denominado leishmania, produciendo en los ojos una conjuntivitis con una ceguera que puede ser irreversible.

Cisticercosis: Esta enfermedad es producida por la Tenia en la carne del cerdo y la tenia saginata en la carne de vaca, y en otros alimentos como las verduras y frutas contaminadas. Los parásitos de los intestinos por el torrente sanguíneo pasan a los ojos y cerebro. Pueden crear una inflamación que ocasiona la pérdida de la visión.

Parásitos en la sangre

Mucho de los parásitos, quizás la mayoría, se alimentan de la sangre del organismo hospedante. Pero además algunos de ellos pueden ser transmitidos por la misma sangre; observando en este caso dos factores:

  • Que en el torrente sanguíneo de la persona, esté presente el parásito.
  • Que el parásito puede ser contagiado a otra persona mediante un contacto de tipo sanguíneo, por el uso de una aguja contaminada.

Algunas de las enfermedades que hemos mencionado en este artículo, se encuentran incluidas como enfermedades parasitarias que pueden ser transmitidas por la sangre como son: las de Chagas producidas por chinche, que transmite el parásito protozoo denominado tripanosoma cruzi; la toxoplasmosis por el parásito toxoplasma gondii.

La malaria enfermedad endémica entre las poblaciones pobres, producida por un Plasmodium que es transmitida por el mosquito Anopheles; tripanosomiasis africana o enfermedad del sueño es transmitida por tripanosoma brucei gambiense; la leishmaniasis producida por un parásito del género leishmania, ocasionado por la picadura de un mosquitos infectado; y babesiosis, transmitas por las garrapatas.

Muchas de los parásitos que atacan nuestra sangre son transmitidas principalmente por los mosquitos y otros insectos o arácnidos, que nos la inoculan mediante la picadura; y a los que estamos expuestos, pues se encuentran presente en el ambiente en que nos desenvolvemos.

Otro factor que nos puede hacer vulnerables a padecer de parásitos en nuestra sangre, es mediante las transfusiones de este fluido, cuando no se siguen las estrictas medidas de control, para evitar el uso de sangre contaminada de un paciente a otro.

Los Parásitos

Parásitos en caballos

Los caballos al igual que otros animales, se encuentran expuestos a la presencia de parásitos, pero todos ellos pueden proliferar o no en función los cuidados y mantenimiento que se le dé a los equinos. Ellos son propensos, pues se encuentran normalmente entre los pastos, donde se contaminan, e inclusive se contagian con sus propias heces y las de otros animales.

La mayoría de los parásitos que le afecta son los que atacan su sistema digestivo, que son precisamente los endoparásitos, entre los cuales están los gusanos blancos, redondos o planos y también las larvas de las moscas. Algunos de los parásitos que pueden alterar el organismo de los bellos caballos pueden ser:

Estrongilidos: Son nematodos redondos, se ubican en el intestino grueso del animal, visibles a simple vista en las heces, y se contagia mediante dichas heces; se alimentan de sangre y pueden ocasionar una trombosis, que son coágulos sanguíneos en el animal, con cólicos intensos que puede ocasionarles la muerte.

Cestodos: Es el caso de las ya conocidas tenias, se establecen en el intestino delgado del animal, produce cuadros de cólicos espasmódicos, y se contagia por la contaminación disipada, a través de las heces.

Parascaris: Son nematodos redondos grandes, ubicados en el intestino delgado del animal, pero viajan a través del torrente sanguíneo hasta llegar al hígado y luego pasar a sus pulmones, ocasionando agotamiento y bajo rendimiento del animal, debido al deterioro causado por el parásito durante su paso.

Gastrófilos: Este tipo de parásitos son larvas de moscas, que se pueden ubicar tanto en el estómago como en los intestinos; se mantiene por unos 9 meses dentro del caballo, saliendo luego al exterior, con sus heces, se entierran y convierte por evolución en moscas, que van a poner huevos en los pelos del caballo, y en sus extremidades.

Luego de esto pasan nuevamente al interior del caballo por su boca, manteniendo de esta forma, el animal contagiado y pudiendo a la vez, contagiar a otros animales.

Los parásitos que atacan de forma externa a los caballos, son aquellos que se posan sobre su pelaje o le realizan picaduras al animal para chupar su sangre, son muy variados, pero a continuación les nombraremos algunos de ellos:

Los insectos picadores: Son chupadores de sangre que le pueden generar padecimientos y los causantes son mosca de los cuernos, de establo, tse-tse, negras, jejenes, pulgas, piojos, tábanos y mosquitos.

Gusanos: que son las larvas de moscas, como el barrenador, tórsalo y gasterophilus.

Garrapatas: Que son chupasangre, transmiten enfermedades  y producen los ácaros de la sarna, los cuales no son chupa sangre. (Te recomiendo ver Clasificación de los insectos)

Los Parásitos

Parásitos no patógenos

Cuando se habla de parásitos, se ha establecido que son seres vivos que viven a expensas de otro ser, que les sirve como hospedaje y a la vez les suministra alimentos; pero esta existencia causa a la persona que los contiene enfermedades en la mayoría de los casos, considerando así un agente patógeno, con consecuencias para la persona hospedante.

Ahora bien, pensar en los parásitos como no patógenos, es difícil, pues solo el hecho de que estén en nuestro organismo, ya es un mal. Sin embargo, existen muchos de ellos que viven dentro del ser humano durante muchos años, sin ocasionar el menor síntoma de su presencia.

Pero están allí dentro y en algún momento pueden manifestarse, además de que cada tipo de parásito actúa de manera distinta entre las personas, debido a las condiciones físicas individuales de cada una, lo cual le hacen más propenso o no, de ser afectado por un parásito.

Algunos de los que se pueden considerar los no patógenos, es el Dientamoeba, que no ocasiona enfermedad y el Blastocystis hominis, que suele eliminarse por sí solo.

Los Parásitos

Parásitos Genitales

Existe una enfermedad de tipo genital denominada tricomoniasis, y es contagiada por un parásito denominado Trichomonas Vaginalis. Las personas podrían o no percatarse de su presencia, y es considerada una enfermedad de transmisión sexual, común entre hombres y mujeres, que a la vez puede ser curada.

Generalmente el parásito no infecta otros órganos o áreas del cuerpo, y los síntomas que puede manifestar la persona que padece esta enfermedad, pueden ser: Irritación excesiva en las áreas genitales, acompañadas de ardor a la hora de orinar; y en los hombres en el momento de eyacular, presencia de secreciones inusuales, sin color o con un tono blancuzco, amarillento o verdoso.

La presencia de este padecimiento puede afectar la realización de las relaciones sexuales, por la presencia de dolor. Es una enfermedad prolongada sí no es tratada mediante medicamentos; puede durar muchos años, durante los cuales se infecta a todas las personas involucradas en la relación sexual con la persona infectada.

En el caso de las mujeres embarazadas que la padecen, su parte podría adelantarse, y tener un bebé de bajo peso. Las personas pueden ser diagnosticadas mediante un examen y medicadas con metronidazol, o con tinidazol. Esta enfermedad se puede prevenir utilizando condones durante las relaciones sexuales.

Los Parásitos

Parásitos cerebrales

Las personas pueden padecer enfermedades como la cisticercosis, que es causado por las larvas de la taenia solium, cuando la persona se contamina por la ingesta de los huevos de la Tenia. Esta enfermedad se puede adquirir cuando se consume carne de cerdo que está contaminada y en especial, cuando el cerdo, no es bien cocinado antes de ser consumido.

También se puede adquirir por la ingesta de aguas o alimentos que se han contaminado con los huevos de la tenia, o simplemente cuando las personas entran en contacto con heces contaminadas y se llevan las manos a la boca, sin habérselas lavado.

Esta enfermedad ocasiona padecimientos que pueden afectar sus músculos, su ojos y en especial ocasionarle daños a nivel cerebral, al igual que en la médula espinal. En función de los daños ocasionados, se puede experimentar convulsiones, dolor de cabeza, confusión, problemas de equilibrio y la acumulación del líquido cerebral, lo que es denominado hidrocefalia.

Esta es una enfermedad muy peligrosa que puede ocasionar la muerte de la persona; es una enfermedad que puede estar latente sin manifestar síntomas durante años.

Para determinarla se necesita una exploración por resonancia magnética, también puede ser con una tomografía computarizada, acompañadas de muestras de sangre a ser examinadas. Su tratamiento depende del tipo de lesiones que presente el paciente, para ser tratado con antiparasitarios, específicos para el caso.

Los Parásitos

Parásitos intestinales

Una persona puede padecer de parásitos intestinales como los protozoos, siendo ejemplo de ellos la Giardia, o los de tipo gusano como son los casos de oxiúridos o tenia. Estos tipos de parásitos suelen vivir en los intestinos de las personas que los adquieren, luego que ingieren, generalmente alimentos y aguas contaminadas.

Estos parásitos además pueden llegar a nuestro organismo, cuando nos llevamos a la boca las manos sucias, que podrían haberse contaminado con los huevos de los parásitos. A continuación te indicaremos, cuales son los que generalmente afectan a los intestinos del ser humano:

Giardia: Este parásito ocasiona una enfermedad denominada giardiasis, y se transmite mediante el consumo de agua contaminada con los huevos de la Giardia. Suele denominarse como fiebre del castor, ya que una de las formas en que las personas se contagian, es cuando beben el agua de los lagos que no han sido tratadas.

Causa manifestaciones como diarrea, cansancio, heces aceitosas o blancas, dolores estomacales, hinchazón, pérdida de peso y náuseas. Debe ser diagnosticada por examen de heces y ser tratada por su médico.

Los Parásitos

Oxiuros: Es un parásito que produce una padecimiento intestinal denominada oxiuriasis, son gusanos pequeños y blancos; suelen molestar durante la noche causando picazón, e incluso salir del cuerpo y permanecer por largo tiempo en la ropa, en la cama y otro lugares. Se transmiten de una persona a otro y deben ser tratados para ser erradicados del cuerpo.

Blastocystis hominis: Parásito pequeño presente en las heces, generalmente de los niños, pero que mejora progresivamente.

Dientamoeba: Es un parásito propagado por las aguas y alimento contaminados, no causa enfermedad y viven en los intestinos.

Áscaris: Gusano que produce una infección que generalmente no produce síntomas visibles.

Amebas: Producen la amebiasis, enfermedad grave con síntomas de fiebre, diarrea y pérdidas de peso.

Tenia: Viven en los intestinos de la personas, creciendo y produce síntomas cuando forma quiste en los tejidos y órganos del cuerpo. (Puedes ver también Entamoeba Histolytica)

Gusanos en el intestino, ¿será beneficioso?

Existen estudios que se han realizado, donde se manifiesta que es posible mantener a nuestro intestinos libres de inflamaciones con la presencia en ellos, de ciertos gusanos parásitos. Pues los parásitos mantienen a raya a las bacterias, que estén presente en el estómago.

Con ello se evitan las inflamaciones, sin embargo se siguen las investigaciones pues lo ideal es proteger este órgano humano, sin tener que ocasionarle una infección parasitaria.

Los parásitos están siendo utilizados mediante estudios, para proteger a las personas que padecen la enfermedad de Crohn, que es una enfermedad de tipo autoinmune, cuya característica es la constante inflamación de los intestinos.

Estas prueba y estudios, la mayoría realizadas con animales y pocas en humanos, establecen que los parásitos al estar presentes en los intestinos de la persona hospedante, generan un sustancia química, que produce un moco; del cual específicamente se alimenta las bacterias Clostridiales, que producen esta enfermedad, con lo cual se la puede combatir.

Por ello la mayoría de estos logros todavía se encuentran en etapa de pruebas y estudios; la ciencia continúa avanzando cada día, con la finalidad de ofrecer a todas las persona un medio efectivo, para deshacerse de los parásitos rápidamente.

Parásitos artrópodos

Los parásitos artrópodos son aquellos que producen enfermedades en las personas, cuando son picados  por insectos que les inyectan sus larvas en el cuerpo, las cuales ocasionan dañas de los tejidos, presentes en el cuerpo. Ocasionando una enfermedad denominada meiosis, que pueden ser producidas por la picadura de insectos como Moscas y avispas

También los arácnidos dentro de los cuales se han considerado los ácaros, de pequeño tamaño, e incluso microscópico; ellos también son parásitos que viven de los humanos, animales y plantas, alimentándose de ellos, para mantener su desarrollo. Se reproducen y propongan con facilidad en todo el ambiente, y en especial por medio del aire.

Los Parásitos

Parásitos del hígado

En el hígado de las personas puede alojarse parásitos que pueden causarle enfermedades, algunos de ellos están representados determinados parásitos, a los cuales les gusta hospedarse exclusivamente en el hígado humano; este tipo de parásitos que residen inicialmente en sectores gastrointestinales, pueden atacar órganos como el hígado.

Son parásitos como las solitarias o tenia, así como los gusanos redondos nematodos, causando una enfermedad denominada fascioliasis, y pueden ser ocasionadas por la fasciola hepática y las duelas del hígado, que son especies de la fasciola, pero gigantes.

Estas fasciola tienen una forma similares a la punta de una lanza, y puede afectar también a los bovinos, caprinos y muchos otros mamíferos. Este parásito deposita sus huevos en los conductos biliares, causando aumento del tamaño del hígado, creando micro abscesos y necrosis, afectando también el estómago con diarreas y cólicos biliares.

El parásito llega al hombre después de un ciclo de evolución fuera de él, donde de las heces contaminadas salen las larvas miracidio, que pasan a un caracol de agua dulce, transformándose en esporocistos, que se desarrollan y forman las cercanías; vegetan al aire libre en plantas acuáticas, forma metacercarias que son ingeridas por el ganado o por el ser humano, donde atacan su hígado.

La malaria que es producida por la picadura del mosquito anofeles, da origen a un parásito que va por el torrente sanguíneo y llega al hígado de la persona, madurando y originado nuevos parásitos, que infectan los glóbulos rojos.

Los Parásitos

¿Cómo eliminarlos?

Para poder eliminar efectivamente los parásitos de nuestro cuerpo, es indispensable primero, estar seguro de que tipos de parásitos podemos tener, y así utilizar los medicamentos acordes para la erradicación de estos parásitos en específico.

Una buena medida es la realización de un examen de heces, puesto que cuando se presentan parásitos, a través de una muestra se pueden observar durante el análisis microscópico, la presencia de parásitos o de sus huevos. Y así proceder a la toma de un desparasitante, como el Mebendazol o Albendazol, siempre que su médico lo indique.

Además se debe acompañar todo esto con una higiene adecuada, para garantizar no volver a tener los parásitos, ni contagiarlos a los demás miembros de su familia. Se puede ayudar el tratamiento desparasitante, con la utilización de remedios naturales, que ha demostrado ser siempre muy efectivos.

Natural

A la hora de necesitar una medicina natural efectiva contra los parásitos, siempre se puede contar con la experiencia de nuestros padres y abuelos, en especial éste último, pues en su época probablemente no existían los desparasitante de hoy en día, y por tanto ellos nos desparasitaban con el uso de elementos naturales al alcance de todos.

Una receta con la que tener un desparasitante, es usar té de algarrobo (árbol), de propiedades para combatir las lombrices; se coloca una cucharada de sus cáscaras que se adquiere en tiendas naturistas, en una olla con medio litro de agua, se deja hervir durante 15 minutos y se toma unas tres tazas diarias de este té, por algunos días.

Además existen otros remedios naturales que te indicamos a continuación:

  • El ajo, es bueno comerlo crudo e igual sirve para las mascotas.
  • El ajenjo, planta que ayuda a la digestión, limpia el hígado y vesícula, y es desparasitante; se debe pulverizar seca y agregarlo en un vaso de agua o en las comidas.
  • La nuez negra, es antimicrobiana, se puede tomar en té para fines de eliminación de parásitos.
  • Clavo de olor, es además de antimicrobiano un excelente antiséptico; se debe triturar y consumir en polvo en un vaso de agua 2 veces al día, por unos 3 días.
  • Tomillo, buen desparasitante, que no solo elimina los parásitos sino que a la vez impide el crecimiento de los que aún estén en su organismo, tomándolo en infusiones elaboradas con el tomillo.
  • Semillas de calabaza, tan fáciles de obtener, luego de consumir la calabaza en exquisitas recetas; las semillas se lavan bien, se tuestan en un sartén seco y luego se trituran para obtener un magnífico desparasitante en polvo, que puede tomar en un vaso de agua.

Y muchas otros productos a nuestro alcance, fáciles de preparar y económicos, por ello no esperes a mañana, desparasítate hoy.

Los Parásitos

Infecciones producidas

Los parásitos debido a su gran variedad, a su proliferación por medio de las heces, al ciclo de vida que tienen, con el que se reproducen constantemente; y debido a las normas de higiene y controles sanitarios adecuados, ocasionan a las personas una serie de infecciones como se ha podido observar durante la lectura del presente artículo.

Ellos ocasionan infecciones tanto en animales como en los humanos, las cuales les atacan a nivel exterior, como manifestaciones cutáneas, urticarias, úlceras y otros males, sobre la piel del organismo que hospeda al parásito.

A nivel de los órganos internos del hospedante, ocasiona infecciones mayormente intestinales, estomacales, de las vías respiratorias, en los genitales, en el corazón y en el hígado. Y muchas otras dolencias igualmente graves como es los trastornos neurológicos, cuando atacan al cerebro.

Los Parásitos

Parasitosis

La parasitosis son todas aquellas enfermedades que han sido originadas por la presencia de un parásito en un organismo hospedante, el cual lo ha adquirido durante la ingesta de agua o alimentos contaminados con el parásito, o por una falta de higiene cuando se va al baño o se manipulan objetos que pueden estar expuestos a la presencia de heces.

Todas los parásitos son causadas por protozoos, tipo parásito en sus especies cestodos, trematodos o nematosdos; y también aquellas que son producto de larvas dejadas por la picadura de insectos, moscas y otros artrópodos. Todos ellos presentan en la persona una serie de síntomas diversos, así como reacciones, especialmente los parásitos externos que ocasionan alergias. (Puedes ampliar es información leyendo Parasitosis)

Huevos de los Parásitos

Todos los parásitos se reproducen por medio de huevos, los cuales pueden pasar por fases y metamorfosis para llegar de larva a especies adultas; pero en la mayoría de los casos, son estos huevos los que ocasionan el contagio, puesto que son excretados por el portador del parásito, en forma de huevos en sus heces.

Las personas ingieren sin darse cuenta estos huevos, por medio del consumo de aguas y alimentos contaminados, por los malos hábitos de higiene y además; los huevos pueden surgir por la picadura de insectos que depositan sus larvas en el cuerpo del hospedante.

Es importante que la persona esté consciente que los huevos de los parásitos representan un peligro, pues se pueden encontrar diseminados por toda la naturaleza, ya que los animales también sufren de parásitos y además, los expulsan en sus heces. Por ejemplo, la malaria se origina de los quistes de un parásito originados por la picadura de un mosquito, que conlleva a padecimiento de la enfermedad, donde el parásito se aloja en el hígado de la persona enferma.

Los Parásitos

Los parásitos y la diarrea

Los parásitos se encuentran estrechamente ligados con la diarrea, debido a que la mayoría de ellos se ubican en los intestinos y en el sistema digestivo; algunos de ellos, incluso activan su reproducción, por los juegos gástricos presentes en el estómago.

Además, ellos ocasionan el deterioro de los tejidos de los órganos donde se encuentran; pueden perforar y destruir incluso estos tejidos, necrosándose y ocasionando en consecuencia, diarreas incontrolables, y consecutivas, e incluso, la presencia de diarreas con sangre, como en el caso de la amebiasis.

Por ello es muy importante que las personas que padecen diarreas de este tipo, acudan de inmediato a su médico con la finalidad de chequearse; y además es sumamente importante que tomen suficiente cantidad de líquidos con la finalidad de mantenerse hidratados, pues las diarreas ocasionan una rápida deshidratación.

En algunos casos, la infecciones intestinales son originadas por parásitos que ocasionan inflamaciones intestinales que originan las diarreas; y en algunos casos suelen usarse medicamentos como el metronidazol, pero esto puede acarrear otros síntomas en consecuencia de su uso, por ello, le aconsejamos consultar con su médico antes de consumir este producto. (Quizás te interese ver: Anquilostomas)

Los parásitos y la tiroides

La tiroides son glándulas que tenemos en la parte superior de la tráquea, que segregan hormonas encargadas de la regulación del metabolismo y desarrollo humano, así como el crecimiento. Los parásitos suelen alojarse en el estómago, de cual salen debido a su permeabilidad, y bloquean la inmunidad de las defensas de la persona que los hospedan.

Cuando las personas ingieren los parásitos, pasan por el tejido inmunitario del cuerpo, ocasionando el mal funcionamiento de las barreras estomacales y permitiendo el paso de los parásitos a la sangre y de allí al sistema autoinmune, donde se producen anticuerpos contra nuestros propios tejidos; todo ello muy relacionado con la tiroiditis.

Esta tiroiditis es la inflamación de las glándulas tiroideas, donde el mismo cuerpo produce anticuerpos contra la glándula tiroidea, y todo esto desencadenado por la presencia de parásitos en el organismo.

Los Parásitos

Los parásitos y la biología 

La biología es una ciencia, y como tal está encargada del estudio de todos los seres vivos presentes en la tierra, y los parásitos son seres vivos. Además durante su estudio, la biología analiza los procesos de estos seres vivos unos con otros, por ello, esta ciencia a través de la parasitología, realiza una completa investigación del fenómeno del parasitismo, aunque destacando que solo del tipo eucariotas, donde se encuentran a su vez los protozoos, helmintos y artrópodos.

Sus estudios los realiza estableciendo las relaciones y las consecuencias que se dan durante la unión de parásito con hospedador, que es a través de pruebas de laboratorios y observaciones en el microscopio que se hacen dichos estudios; donde se sabe que los seres parásitos viven a expensas de los alimentos suministrados por el hospedador, que generalmente es sangre, pagándole por este consumo, con posibles padecimientos físicos al organismo que le hospeda.

Con estos estudios se pueden llegar a obtener una amplia información que le permita a los científico, la obtención de nuevas ideas para la creación de medicamentos que sean efectivos en el control de los parásitos, al igual que las formas de mantener adecuadamente las medidas sanitarias de las poblaciones donde los parásitos realizan más estragos.

¿Como se hace esto? Pues se realiza primero una diagnóstico sobre qué tipo de parásito tiene la personas o personas en estudio; luego se determina que mejor régimen de tratamiento funciona contra dicho parásito; posteriormente se elige el reactivo a utilizar en las pruebas de laboratorio y, luego se establecen las medidas sanitarias de prevención.

Los Parásitos

Parásitos y las bacterias

Las personas están expuestas por igual, al padecimiento con la presencia de bacterias y parásitos; en general la diferencia radica en que las bacterias pueden vivir fuera del cuerpo humano, en tanto que los parásitos no, pues ellos necesitan tener un organismo del cual alimentarse.

Sin embargo, las bacterias pueden penetrar a nuestro cuerpo y ocasionarnos enfermedades al igual que los parásitos. Pero ambos se pueden eliminar con medicamentos. Tanto bacterias como parásitos pueden infectar cualquier parte de nuestro cuerpo.

Los parásitos normalmente ocasionan diarreas, pero las bacterias solo ocasiona este mal cuando se encuentran en el tracto digestivo. Por último, debemos destacar que tanto bacterias como parásitos se encuentran en el agua, en la tierra, en los alimentos y en todas las superficies que tocamos.

Durante recientes estudios se ha establecido que ciertos parásitos pueden ayudar a combatir las bacterias, en especial las que se encuentran en los intestinos, pues los parásitos generan una especie de moco que es utilizado por las baterías para alimentarse, y éste posee un contenido químico que las puede eliminar. (Puedes ver también Bacterias Coco)

Por ejemplo durante los estudios de los gametocitos que surgen de la división de los parásitos, durante su proceso de reproducción; los biólogos realizan estudios con dichos gametofitos, con la finalidad de bloquear su transmisión evitando así enfermedades como la malaria.

Este control lo realizan, bloqueando la proteína de ciertos parásitos, con la cual se reproducen; aplicando en los pacientes, ciertos componentes químicos, que gracias a los estudios, han sido efectivos para el control, por inhibición de cierta propiedad genética parasitaria, esto les permite, mediante gametofitos creados en laboratorios controlar los generados por el parásito.

Los Parásitos

Parásitos durante el embarazo

Como se ha podido observar durante todo el artículo, los parásitos son seres vivos, que entran a un organismo para alimentarse de él, ellos pueden establecer su habitar en los intestinos, hígados, sangre e incluso en el cerebro de la persona que los hospeda.

Aun si la persona está embarazada, puede padecer de parásitos, lo negativo es el hecho de que la mayoría de los parásitos se alimentan de sangre y ya de por si las mujeres durante el embarazo, suelen tener bajos los niveles de hemoglobina, por tanto con la presencia de parásitos estos niveles pueden descender aún más, siendo muy perjudicial para ella y el feto.

El lado positivo es que los parásitos no pueden entrar al útero, por ello directamente no dañan al bebé; las consecuencias de su presencia, son los desgastes físicos y malestares y diarreas que ellos puedan conllevar. En el peor de los casos si la situación es muy grave, se puede adelantar el parto, para preservar la salud tanto de la madre como del bebé.

Una consideración final en este punto, es que la mujer embarazada no debe automedicarse, si necesita tomar algún tipo de desparasitante, debe discutirlo previamente con su médico, a fin de evitar que sus componentes puedan afectar el desarrollo de su bebé.

Los Parásitos

Problemas en los niños

Los niños son muy propensos al padecimiento de parásitos, en especial los pequeños gusanos blancos. Especialmente, cuando son menores a los 6 años. Estos parásitos suelen molestar en la noche, ocasionandoles un picor intenso en el ano.

Estos parásitos tienen la propiedad de salir del cuerpo humano durante la noche, e incluso se ha descubierto que pueden mantenerse durante varios días fuera del cuerpo humano. Es uno de los parásitos más comunes de los humanos y en general, el menos peligroso, pero es mejor realizar la desparasitación al niño, para evitar la proliferación de estos parásitos.

En general los niños están expuestos a adquirir cualquier otro parásito, debido a que suelen jugar en el suelo y se llevan los objetos a la boca, en especial, durante la etapa escolar, donde comparten con otros niños y se intercambian incluso la comida; lo mejor es esta alerta ante cualquier síntoma que pueda presentar su hijo.

Siempre es bueno enseñar a los niños desde pequeños, a que no se lleven las manos sucias a la boca, ni los objetos hayan estado expuestos a parásitos presentes en el suelo; es inevitable para ellos, pero una vez que se habitúan, se lavaran las manos con frecuencia evitando lo más posible, que padezcan enfermedades ocasionadas por los molestos parásitos.

¿Por qué no dejan engordar?

Las personas cuando sufren de parásitos, y en especial algunos tipos de ellos, tienen dentro de sus síntomas la presencia de anemias, puestos que la mayoría, por no decir todos, se alimentan de la sangre de los organismos que le sirven de hospedaje.

Por ello las personas pueden padecer de falta de apetito, o comer mucho sin engordar; quien no oído en algún momento decir a una persona que come mucho y no engorda, tienes solitaria (tenia). Por ello las personas a pesar de que comen no engordan, puesto que estos parásitos usualmente les ocasionan la presencia de diarreas, que no permiten la asimilación de los alimentos.

Anteriormente las personas, basadas en la creencia de que se podía comer mucho sin engordar cuando se tenía una solitaria en el cuerpo, era un mito. Una creencia de la era victoriana, donde las personas podían ingerir este parásito en una píldora que contenía sus huevos, sin embargo aunque parece imposible, hoy día todavía esa creencia está vigente.

Por Internet se ofrecía tal solución como un medio para adelgazar, lo cual está prohibido tanto en EEUU e Inglaterra. Comprobados por informes de salud, una mujer que consumió estas píldoras, enfermó gravemente luego de haberlas adquirido por Internet.

Los Parásitos

Información para niños

Los niños necesitan saber de todas las especies que habitan en su entorno, y en especial, sobre aquellas que pueden vivir sobre su cuerpo o dentro de él.  Para ello tanto los padres como maestros son responsables de educarlos en este sentido, de una manera comprensible para ellos y en especial, indicándoles que cuando manifiesten una dolencia, se los indiquen a sus padres.

Por ejemplo el caso de los piojos, que generalmente proliferan en las escuelas y ante lo cual, los padres son los responsables de su control; pero los niños deben conocer el tipo de insecto parásito que es el piojo, y saber que pueden proliferar en su cabeza, ocasionandoles estragos en el cuero cabelludo.

A los niños se les debe enseñar con respecto a los piojos, especialmente en edad escolar, que es cuando más están expuestos a adquirirlos; no se les debe avergonzar, ni dejar que nadie lo haga por ello, tampoco esconder el hecho. Explicándoles que es un mal que cualquiera puede padecer, y que cualquiera que se ría en la escuela puede contagiarse de este mal.

Por otra parte, los niños suelen jugar tanto con perros y gatos, que les pueden hacer llegar a ellos, pulgas y garrapatas, las cuales también les ocasionan parásitos en su cuerpo. Ellos deben conocer a estos perversos animalitos, para evitar se picados por ellos, al igual que por los mosquitos.

Parásitos de las plantas 

Los parásitos también pueden atacar a las plantan, en especial los producidos por los pulgones y los trips, que son diminutos insectos chupadores; este tipo de insectos se hospeda en las plantas, y va barrenando por completo el tronco y la ramas de las mismas.

Ellos pueden introducirse en la planta al igual que las polillas en la madera, e ir secándola de adentro hacia fuera; y en ocasiones, ni siquiera nos damos cuenta de su presencia, hasta que es muy tarde y ya ha muerto nuestra planta.

Cuando los pulgones atacan a las plantas, éstas les dejan larvas que se convierten en gusanos, similares a orugas, y atacan todo tipo de plantas, desde rosales hasta frutales.

Por otro lado, los Trips atacan a gran variedad de plantas y en especial el bulbo de ellas. A continuación te presento una lista de los parásitos más comunes, a parte de los ya mencionados: ellos son la mosca blanca, las cochinillas escudo, las algodoneras, los nematodes y las arañas.

Es necesario combatir esta plaga con los productos que ha sido diseñados para combatir los parásitos de las plantas, y así evitar que maten a tu planta, pues donde hay uno, hay muchos; y luego de comerse la primera planta, seguirán con la siguiente, hasta destruirte todo el jardín.

Los Parásitos

¿Los parásitos controlan a su hospedante?

Hasta ahora no todo está dicho con respecto a lo extraño que son las criaturas llamadas parásitos. Cada día los científicos realizan nuevas investigaciones que le permitan establecer, cómo se comportan en realidad estos curiosos bichos dentro de los cuerpos que habitan y parasitan.

Para ello, los investigadores se enfocan en un campo que denominaron neuro parasitología; lo cual les ha permitido establecer la influencia que tienen los parásitos, en el cuerpo y compartimiento de sus hospedantes, hasta el punto de intervenir en las decisiones de muchos de los animales afectados por su presencia.

Aunque todo esto parece extraño y con un poco de ciencia ficción, no lo es tanto, pues estos expertos afirman, que de alguna manera, el parásito piratea el sistema nervioso de su hospedador; algo parecido a lo que hacen los virus, cuando son propagados por el Internet.

Lo que es seguro hasta ahora, y lo hemos constatado durante el desarrollo del presente artículo, es que los parásitos cambian el organismo que habitan, en su beneficio, sin que las defensas inmunológicas del hospedante puedan hacer nada. Por ello su comportamiento es alterado cuando tienen parásitos, tanto dentro como encima de ellos.

Los Parásitos

Un ejemplo ha sido planteado, como es el caso de la hormiga que es invadida por un parásito, representado en las esporas de un hongo. Dicho hongo va creciendo dentro de ella y consumiendo todos las nutrientes, al igual que sus órganos internos; nos obstante le deja intactos los que considera vitales.

Esto permite concluir, que el hongo luego dispersa sustancias químicas en la hormiga, con la finalidad de que ella se desplace, trepe y atrape hojas con su boca. Una vez satisfecho el hongo, sale del cuerpo de la hormiga y dispersa huevos llenos de esporas, que eclosionan, infectando todo el suelo y manteniendo el ciclo de vida del hongo.

Pues las esporas del suelo serán elementos de contagio para otras hormigas, e incluso para todos los animales que las ingieran sin saber. Por ello, todo esto pareciera un estrategia que ha sido planeada por ese tipo de hongo parasitario, con la finalidad de perpetuar su especie.

Esta no es la única evidencia, se han encontrado muchos indicios de comportamientos extraños inducidos por la presencia de los parásitos, pues se piensa que estos parásitos liberan ciertos tipos de compuestos químicos sobre su hospedante, con la finalidad de alterarlo a nivel neuronal, tanto es así, que los parásitos atacan el cerebro también de los seres humanos.

De no ser así, cómo se explica que por ejemplo, que los parásitos gusano ataquen el cuerpo de un grillo, controlando su comportamiento; de alguna manera es inexplicable, y hacer que el grillo vaya al agua, aunque muera en ella con la finalidad de que el gusano pueda salir, puesto que es en el agua donde se reproducen. Por lo visto ya no solo le proveemos vivienda y comida a los parásitos, sino además, transporte.

La ciencia sigue investigando, esperemos que nos puedan algún día aclarar con seguridad todo esto.

Los Parásitos

Conclusión

Está claro a este punto, de que los parásitos son especies que pueden ser tanto animales como vegetales; que viven gracias a que se alojan en otros organismos, que les proveen de alimento, vivienda y transporte; necesario para ellos vivir, reproducirse, desarrollarse e incluso expandirse.

No son invitados, solo se adueñan del cuerpo de otros organismos vivos, para poder subsistir; esta función la pueden realizar tanto dentro como encima de su víctima hospedante, a la que generalmente le chupan la sangre o le devoran los tejidos.

Estos parásitos pueden ser tanto protozoos, helmintos y ectoparásitos; siendo estos dos últimos donde se clasifican los que habitan en el exterior, es decir en la superficie del cuerpo, como es el caso de piojos, pulgas y garrapatas, la cual está considerada un parásito arácnido.

Los parásitos los adquirimos cuando ingerimos accidentalmente sus huevos mediante el consumo de agua o alimentos contaminados con las heces, que han sido expulsadas por un organismo animal que posee parásitos en su interior. Además de que igualmente nos podemos contagiar por falta de higiene, en cuanto al lavado de las manos.

Los Parásitos

Cuando los seres humanos se enferman a consecuencia de la presencia de parásitos en su organismo, se dice que padece una parasitosis, la cual desencadena una serie de manifestaciones, siendo la más común la presencia de constantes diarreas, y cuando éstas estén acompañadas de sangre, es grave.

Los parásitos dentro de nuestro cuerpo inicialmente viven en los intestinos y estómago, pero luego pueden emigrar hacia otros órganos vitales como los pulmones, hígado, corazón e incluso hacia nuestro cerebro. Ocasionándole una serie de consecuencias graves a la persona que los hospeda.

Una de las consecuencias que es bastante grave, para las personas que tienen parásitos, en especial los niños y ancianos, es que pueden presentar marcado cuadros de anemia, debido a que estos irritantes animalitos se alimentan de sangre. Por ello la presencia de los parásitos en nuestro cuerpo debe ser manejada de forma responsable, y desparasitarse tanto como se pueda.

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