Los Grillos: características, sonidos, reproducción, y más

Los grillos son una especie animal donde su nombre se deriva del latín grillus, es decir, grillo es una terminología que logra calificar a este insecto, que por lo general se traslada de un lugar a otro saltando y que por consiguiente, crea un sonido que resulta muy propio, tan solo frotando sus élitros o mejor conocidas como alas anteriores. Posee un sonido que le es muy característico y es considerado fuente de proteínas en la sociedad occidental.

los grillos

¿Qué son?

Si bien los grillos al igual que los saltamontes, los denominados chapulines y otras especies conocidas por su parecido, como por ejemplo las langostas, éstas constituyen un conjunto de insectos que se distinguen por tener sus famosos chillidos ocasionados generalmente con tan solo frotar su cuerpo, y porque además muchos de estos especímenes son identificados como plagas, ya que atacan las cosechas en el campo.

En cuanto a su nombre científico, el mismo se hace llamar desde hace mucho tiempo en lenguaje griego como “pteron alas”, que significa “alas rectas”.

Ahora bien, este grupo de insectos se separan en dos ramas, la primera denominada Ensifera o comúnmente conocido como portador de espada, donde se engloba los grillos, chapulines, los fásmidos y los denominados niños de la tierra, donde se logran caracterizar por poseer enormes antenas, superando la longitud de todo su cuerpo.

Por otro lado este tipo de insectos es catalogado por este nombre, ya que estos mismos se relacionan por el perfil alargado del órgano reproductivo de los insectos hembra, con el que el macho de la especie deposita los huevos en el ovopositor.

Por otro lado, y en lo que respecta a la otra rama que caracteriza a estos insectos, los mismos se denominan Caelifera o conocidos como portadores de cincel, donde se engloban a los insectos chapulines; de igual forma a los saltamontes y las langostas de antenas muy pequeñas. Su denominación hace referencia al empleo que tiene el ovipositor, tras haber hecho un hoyo en la tierra para luego depositar los huevos.

Ahora bien, el grillo es una especie animal catalogado dentro de los insectos y que resulta ser omnívoro, pertenece a la familia de los Gryllidae, de la clase Insecta y perteneciente al orden Orthoptera. Se sabe que existe alrededor del planeta tierra cerca de novecientas (900) clases muy variadas de grillos, siendo el más conocido el grillo doméstico.

Este animal posee en su cuerpo un color negro y en ciertas ocasiones es rojizo, pero por lo general es de colores tierra, con ojos bastante pronunciados y cabeza ovalada. Hay que aclarar que el grillo es la familia más cercana de los saltamontes, por lo que hay que diferenciarlos a partir de su tamaño y color, es decir, mientras el grillo es de color marrón u oscuro, el saltamontes es de color verde y supera en volumen al grillo.

A los grillos por general se pueden hallar en los troncos de los árboles, a nivel del suelo o pasto, incluso debajo de las rocas tanto en el día como en la noche. Estos insectos elaboran madrigueras bajo grandes dimensionamientos, empleados por ellos mismos, para llamar la atención de las hembras con sus cantos o chillidos. (ver artículo: Pececillos de plata).

Características de los grillos

Este tipo de insecto resulta ser muy parecido a las langostas, ya que las patas de atrás o traseras las emplean para realizar los saltos; en cuanto a su color característico, el más común es el pardo, el color marrón oscuro o el negro. Por otra parte, el mismo posee extensas antenas que empiezan desde la copa de su cabeza hasta llegar a su abdomen.

Otra característica que le es propia a ciertas especies de grillos son las alas, que les ayudan a movilizarse de un lugar a otro o que se encuentre bajo un peligro inminente por un depredador.

Los grillos adultos llegan a medir entre los uno punto cinco (1,5) y dos (2,0) centímetros, aunque se pueden encontrar ciertas especies que suelen ser más diminutas, donde llegan a tener una altura mucho menor a un (1) centímetros, incluso cuando llegan a la etapa adulta; y existen otros más grandes, llegando a alcanzar alrededor una medida de hasta tres (3) centímetros.

Como se esclareció anteriormente, este animal posee un cuerpo muy diminuto, es decir, menor a los (5) cinco centímetros, pero ciertas especies miden los (12) doce centímetros de largo. Se sabe que los grillos tienen un tiempo de vida en comparación con los seres humanos muchísimo más corto, es decir, entre los dos (2) y tres (3) meses.

La corporalidad del grillo se encuentra fragmentado en tres zonas como lo son la cabeza, el tórax y el abdomen. En este mismo orden nos encontramos primero con la cabeza, donde se pueden ubicar las antenas, los prominentes ojos y la boca para poder masticar los alimentos.

Seguido de esto nos encontramos con el tórax, donde se encuentran los dos pares de alas, siendo las que están ubicadas en la parte delantera, más prominente que las posteriores. En este sentido, las alas delanteras tienen un sentido de utilidad, ya que las mismas al ser más prominentes cubren las traseras, las cuales son muy finas, delicadas, membranosas y que se esconden en la zona del abdomen, replegándose en el tórax cuando el animal no lo utiliza.

Sin embargo, no todas las clases de grillos poseen alas, pero otra gran parte de las especies que tiene alas son muy diminutas y difíciles de ver. De igual forma los grillos poseen en su cuerpo la conformación de tres pares de patas. Las patas frontales alcanzan un tamaño mediano y en algunas especies, se presentan en este mismo par de patas unas vellosidades para poder aferrarse a los árboles, y defenderse de los depredadores.

Por otro lado nos encontramos con las patas posteriores, donde su tamaño es lo que más resalta por su volumen prominente y que las mismas por acciones de la cadena evolutiva, se encuentra adaptada para lograr esos largos saltos. Seguido de esto, la parte del abdomen del grillo es de forma cilíndrica, en el que se encuentra el aparato reproductivo de este animal.

En comparación con otros insectos tales como las moscas, los escarabajos, o las mariposas; los grillos no realizan alguna especie de metamorfosis, o sea, no pasan por el ciclo de la crisálida o la pupa, sino que al salir del huevo pasan a ser ninfas, que ciertamente es una etapa por medio del cual ya presentan el perfil de un grillo adulto, pero mucho más diminuto, y donde finalmente solo le queda crecer hasta alcanzar la altura de un grillo adulto.

Una característica muy particular de estos animalitos, es que los mismos se perfuman el cuerpo para lograr encontrar una pareja con quien aparearse; científicos que se encuentran en Australia han podido determinar que estos insectos utilizan una técnica muy singular para encontrar pareja, demostrando que los machos más fuertes de la especie emiten una especie de canto, mientras que los machos más débiles de la especie se perfuman el cuerpo con un fin, que es el de llamar a atención de las hembras.

Dentro de esta característica, los grillos que resultan ser los más débiles deben de inhibirse de su canto, ya que las embestidas y ataques constantes que realizan los grillos machos dominantes, resulta ser muy agresivos para estos insectos.

Es por ello que estos animales han sustituido esta desventaja con su olor corporal, esto se puede observar en ciertos ejemplares como los grillos comunes, donde el más débil de la especie elabora abundantes cantidades del denominado hidrocarburo cuticular, que es unas sustancia que constituye una función muy sencilla, que es evitar que se deshidrate el animal pero que a su vez, ayuda a su reproducción.

Una característica poco conocida de los grillos, es que tienen la llamada sangre blanca, es decir, el líquido de la sangre es incoloro, producto de que no contiene hemoglobina en las vías sanguíneas, para lograr el traslado de oxígeno en su cuerpo.

Más puntualmente, estos insectos otorgan el oxígeno de forma espontánea, a las células que posee, pero utilizando un modo algo particular, que es a través de tubos que logran abrirse al mundo exterior por medio de unos orificios denominados espiráculos, que es un sistema muy parecido a lo que hacen otras especies como los peces y en el medioambiente, como son las plantas.

Los grillos son especies omnívoras, es decir, se alimentación se basa en hojas, incluso de otros insectos; una característica muy particular de las hembras de esta especie es que llegan a depositar más de treinta (30) huevos.

Estos animales son muy parecidos a las langostas, solo que en el caso de los grillos, sus patas de atrás se encuentran estructuradas para dar saltos más cortos, sin llegar a la altura de un salto tan largo como el de las langostas, lo que hace que estos animales sean un  poco más torpes en cuanto a su movilidad y traslado.

Este mismo chillido o canto que le son muy característicos, que extraordinariamente se podría emplear para determinar y valorar los niveles de temperatura que tiene para ese momento el medioambiente.

¿Qué quiere decir esto? por muy loco que suene, los científicos y físicos más que todo, utilizan una fórmula en base a la información tan sencilla, como es el número de cantos o chillidos que emiten por minuto, dividiéndolo entre cinco, dando como resultado a la temperatura que se encuentra en el ambiente. (ver artículo: Cocodrilos).

Estos pequeños animalitos llegan a perforar la tierra, haciendo una especie de madriguera en forma de túnel, que da por finalizado cuando el mismo llega a conectarse con un ambiente exterior; este túnel tipo madriguera por lo general está bastante cuidado y muy limpio, a lo largo y ancho del pasillo, ya que es empleado como sala de canto, con el fin de atraer a las hembras.

¿Cómo viven?

Estos pequeños animalitos, tienen su ritmo de vida en base a hábitos diurnos, aunque algunas especies son nocturnas. La gran mayoría es herbívora, aunque se han reportado que existen especies depredadoras que se devoran a otros insectos de menor tamaño.

Por lo general son insectos muy solitarios, pero en circunstancias donde las condiciones vienen determinadas y el ambiente es muy estéril, pueden volverse muy agresivos y hasta llegar a convertirse en importantes amenazas para los campos agrícolas. Todo lo anterior es propicio para que los mismos se agrupen hasta hacerse de tal magnitud, que llegan a oscurecer el cielo cuando llegan a migrar a otros sitios.

Estos animales (los grillos), se pueden ubicar en cualquier rincón del mundo, pero más que todo en países con climas predominantemente tropicales, donde por lo general se logran ubicar una gran cantidad de especies tanto domésticas como salvajes. Por lo general se encuentran alejados de los climas donde prevalece en gran época del año, el frío, o en lugares con latitudes mucho mayores a los cincuenta y cinco (55°) grados, tanto en el Norte como en el Sur.

Si bien los grillos llegan a establecerse y adaptarse en una variabilidad de entornos, muchos de ellos prefieren estar en ambientes donde predomina una vegetación abundante y con amplia gama de árboles enormes, así como los arbustos ricos en hojas verdes y el pasto de colores vivos. (ver artículo: Los lagartos).

Por otro lado existen especies que viven por debajo de la tierra, comúnmente llamados grillos subterráneos, donde los mismos profundizan la tierra hasta convertirla en una madriguera superficial y más o menos profunda. Los grillos de igual forma pueden llegar a establecerse en troncos huecos y en descomposición, o incluso llegar a vivir en aguas estancadas, más que todo en su superficie.

Reproducción

En cuanto a su reproducción, en el caso de estos insectos, los machos más fuertes llegan a establecer una predominancia entre los más débiles por medio de agresiones. En este sentido, las hembras grillos llegan a estar atraídas por los machos más fuertes, por medio de su canto o chillidos que emiten.

Ahora bien, en su primer acto de apareamiento, la primera vez que el macho y la hembra hacen contacto con sus antenas, inicia la etapa del cortejo por parte del macho, donde el mismo empieza a emitir un tipo de vocalización, siendo cambiante. En este tipo de animales ocurre algo particular, ya la hembra se encarga de montar al grillo macho y justo en ese instante, un único espermatóforo es transmitido al aparato reproductivo externo de la hembra.

En la temporada de emparejamiento, el grillo macho expresa un canto muy melodioso tan solo rozando las alas. Donde la hembra de la especie, a través de su ovopositor, que por lo general es una especie de organización con forma cilíndrica ubicada en el abdomen, emplea para situar los huevos, que por lo general son alrededor de treinta (30) huevos.

Luego de esto, generalmente la hembra de la especie deposita los huevos en la tierra o alrededor de las cepas de las plantas, por medio del ovipositor que posee la hembra dentro de su estructura femenina.

Aunque por otro lado, los grillos subterráneos naturalmente colocan los huevos en la tierra o incluso a lo largo del pasillo de las madrigueras. Estos huevos son resguardados por dos (2) semanas, y después de las siete (7) semanas de haber eclosionado, los grillos se encuentran en su fase adulta.

Estos grillos son catalogados como hemosmetabólicas, es decir, con un desarrollo o metamorfosis fragmentada en comparación con otros insectos, donde su ciclo de vida comienza como un huevo; luego se transforma en una ninfa, que normalmente tiene el perfil de un grillo adulto; que tras el paso del tiempo se acercan más a su periodo de adulto.

Ahora bien, las ninfas en el último período y antes de llegar en convertirse en grillos adultos, llegan a desarrollar en plenitud su aparato reproductor y los genitales. Sin embargo, los grillos requieren de un tiempo determinado de desarrollo previo, para que encuentren listos para poder aparearse.

Así mismo, únicamente se puede diferenciar entre los grillos adultos y los más pequeños, es que estos últimos que todavía no han llegado a su etapa adulta y por lo tanto, poseen alas opulentas para poder trasladarse. (ver artículos: Tortugas).

Alimentación de los grillos

La alimentación de los grillos se encuentra básicamente bajo una estricta dieta aunque algo moderada, por lo que hay que mencionar de primero que estos insectos son catalogados como especies omnívoras, es decir, que su dieta se fundamenta más que todo en plantas ricas en clorofila, e inclusive de otros insectos.

Pero a pesar de esto, no se llega a excluir que dentro de su ingesta los mismos lleguen a comer  todo lo que encuentren a su paso. Se han conocido de casos en los que estos animalitos al estar dentro de la casa, han llegado a comer restos de alimentos, asimismo migajas y hasta desechos de basura.

Si bien es cierto que este tipo de alimentos no es lo que naturalmente comerían en su entorno natural, debido a la expansión de su hábitat, ellos aprendieron a moldearse y adaptarse. En la actualidad, existen grillos que consumen una variedad de desperdicios que son desechados por la ciudad, debido a la facilidad para encontrarlos.

Aunque su alimentación es volátil, es decir, depende del medio donde se desarrollan y conviven, ya sea en la naturaleza donde pueden alimentarse de raíces, hojas ricas en clorofila, así como hojas secas y pasto; o por otro lado en un medio como la ciudad donde comen migajas.

Sin embargo, estos animales en cautiverio sólo se alimentan de lo que sus criadores le ofrezcan, ya que pueden alimentarse de comida para mascotas, de carne pre-cocida o cruda, hasta de frutas y vegetales muy variado. Un ejemplo de ello son el consumo de zanahorias, papas, tomates entre otros tantos con excepción de la cebolla, frutos cítricos como el limón y el pomelo, incluso la berenjena.

Estos animales al ser omnívoros, resultan de gran ayuda para potenciar los minerales que se encuentran en el suelo, llegando a descomponer la materia que contienen las plantas.

Aunque no hay que subestimar a estos insectos por más pequeños e inofensivos que parezcan, ya que para ciertos pueblos de producción agrícola, los grillos son una amenaza inminente y peligrosa, ya que en grupos números pueden llegar a destruir las cosechas y comerse las semillas cultivadas, debido a a su preferencia por alimentarse de las mismas.

Por otro lado, muchos grillos son especies herbívoras que se alimentan del néctar de las flores, incluso llegan a comerse las flores enteramente, de frutos dulces y hojas, tanto verdes como secas. En este sentido, los grillos que habitan de manera subterránea, es decir bajo tierra, su dieta está compuesta a base de raíces, semillas que se encuentran en su etapa de germinación, el pasto verde y hasta de trozos de hojas.

Se han conocido grupos de grillos predadores que han comido huevos pequeños de otras especies animales, larvas de otros animales y hasta pupas de otros insectos.

Sonidos

Como se ha hecho referencia anteriormente, el grillo emite un chillido muy característico, aunque científicos lo consideran un buen termómetro natural, ya que la frecuencia de sus cantos es indicador de la temperatura en que se encuentra el medioambiente.

Como se sabe, los niveles de temperatura son muy volátiles y generalmente afecta a la mayoría de las especies que viven en el planeta, sin excepción. Ahora bien, los grillos no pueden regular su temperatura corporal, dado que su nivel de velocidad en cuanto a la temperatura de su cuerpo es un proceso muy complejo, ya que llega a cambiar en base a la temperatura que se encuentre en el medio justo, en ese momento de tiempo.

Ahora si en el ambiente donde se encuentra predomina más el calor, el mismo tiene una velocidad corporal más prominente. Estos sonidos emitidos por estos insectos son solo de los machos más fuertes, donde los mismos lo utilizan para lograr atraer a una hembra interesada. Este canto que ocasionan es producto del movimiento de las alas.

Aunque es importante acotar que resulta muy difícil localizar la fuente de sus chillidos, dado que su amplitud de onda sonora es similar a la distancia que se encuentra separada de un oído a otro, en los seres humanos.

Este canto de los grillos macho se emplea para marcar su territorio, en otros términos es una advertencia que les indica su prohibición de permanecer en ese lugar; pero desde el punto de vista de las hembras, las mismas lo consideran muy llamativo. En este sentido, el grillo macho llega a tras polarizar su canto de forma brusca, únicamente cuando otro grillo está cerca. Sin embargo, este sonido es moderado y depende del sexo del grillo que se encuentre en su territorio.

En este sentido, el sonido que emite el grillo macho llama la atención de las hembras, pero llega repeler a otros machos más débiles. Este sonido para los machos más débiles resulta ser una especie de canción ofensiva, ya que su sonido demuestra que hay un grillo dominante en el área.

Estos sonidos provienen de las denominados quimiorreceptores que se encuentran en las antenas, este sonido llega a reproducirse por un tiempo muy breve, teniendo éxito generalmente, y que resulta un total éxito, ya que el mismo ahuyenta a los contrincantes del lugar.

En cuanto a la frecuencia de los sonidos que emiten, los mismos cantan de forma diferente y dependen de cada especie y de la temperatura que se encuentre el medio ambiente donde conviven. En concreto, cada especie de grillo llega a emitir estos sonidos en frecuencias tan elevadas, sólo cuando la temperatura es alta.

Esta relación entre el entorno y la frecuencia de sonido se denomina Ley de Dolbear, ya que a manera ilustrativa y en base a un ejemplo, si tomamos a un grillo y este mismo emite sesenta y dos (62) chillidos por minuto, y el mismo se encuentra expuesto a una temperatura de trece (13°) grados centígrados, éste mismo tendrá un ritmo que le es característico, pero no igual a otras especies de grillo.

¿Son comestibles los grillos?

En la cultura mexicana estos insectos han sido consumidos desde la época prehispánica, y considerados en la actualidad como platillos ricos en proteínas. Las personas expertas en cocinarlos llegan a hervirlos en agua con una pizca de sal, para luego tostarlos o generalmente freírlos con abundante aceite.

los grillos

Estos insectos nos parecerán un poco antihigiénicos, pero lo cierto es que además de los mexicanos, en otros rincones del mundo como es el caso de Asia, los insectos como los grillos resultan ser una importante fuente de alimentos, ya que los mismos contienen nutrientes muy básicos y nutritivos. Sin embargo, estos motivos principalmente no por razones de pobreza o por tener algún impedimento en consumir algún plato típico de la región.

Sino todo lo contrario, el consumo de estos insectos resulta ser muy beneficioso para la salud de los seres humanos, ya que él mismo ha sido catalogado por las Naciones Unidas como seguro y nutritivo para su consumo. Es por ello que cada vez más la sociedad asiática como la Europea, se encuentra consumiendo este tipo de platillos, si se quiere llamar, exóticos.

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Categorías Insectos

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